Homenaje al párroco de 92 años que atiende tres parroquias de Cenlle desde hace seis décadas
ALLARIZ
Agustín Leiro compartió en Laias con sus feligreses una jornada especial en la que le agradecieron su servicio desde hace 64 años
22 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Agustín Leiro Mosquera se ordenó sacerdote hace 64 años y, a sus 92, sigue yendo cada domingo a dar misa en las tres parroquias que atiende en el municipio de Cenlle: Santa Baia de Laias, Santiago de Barbantes y San Antonio da Barca. Ya no conduce y son sus sobrinas las que se encargan de llevarlo a sus parroquias cada domingo. Si no pueden, son los vecinos o los integrantes de las comisiones de fiestas, cuando hay novenas, o incluso los profesionales de las empresas funerarias los que le llevan cuando tiene que oficiar algún entierro.
El pasado domingo, la misa en la iglesia de Laias fue especial, pues allí se reunieron dos centenares de vecinos y feligreses a los que el párroco ha acompañado durante estas seis décadas, casando a muchos matrimonios, bautizando y despidiéndolos en los funerales, una dedicación que todos le agradecieron en este día de homenaje. Tras la misa, compartieron una comida en el restaurante del balneario de Laias.
Según explica una de sus sobrinas, fue un día muy emocionante para el sacerdote, que modestamente, dijo que solo hace «o que ten que facer: ser cura». Agustín Leiro sigue con vocación y ganas de seguir ejerciendo y solo lo dejará cuando ya no pueda hacerlo, añade su sobrina, María Crespo. Natural de San Cristovo de Cea, su primera parroquia tras ser ordenado fue la de Barbantes, pero asistió al crecimiento de lo que hoy es Barbantes-Estación por la parada ferroviaria y la edificación de la iglesia en esta localidad, en 1974. Hasta hace tres o cuatro años residía en Laias, pero desde entonces vive en Ourense con una de sus sobrinas.
En el 2017, el Obispado de Ourense celebró las bodas sacerdotales de plata, oro y diamantes con los curas que se habían ordenado hacía 25, 50 y 60 años. Agustín Leiro ya estaba en el grupo de estos últimos. Lo que más le entristece es que amigos de su época han fallecido o apenas salen de sus domiciliios.