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Empezó creando recetas para las intolerancias de su hijo hasta emprender con un proyecto de pastelería «inclusiva»: «Es salud y sabor»
ALLARIZ
Mauricio Pacheco, chileno afincado en Allariz, acaba de crear la marca Chakana
06 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Mauricio Pacheco hizo de una necesidad su proyecto de emprendimiento. Este chileno afincado en una aldea de Allariz tuvo casi que volver a prender a cocinar cuando tuvo a su hijo. El pequeño presentaba una larga lista de alergias e intolerancias así que se puso a idear recetas que sí pudiera no solo comer sino también disfrutar. De esa nueva realidad surgió Chakana, una marca de pastelería «consciente», que no emplee azúcares, libres de gluten y lactosa, y con opciones veganas. «Buscamos el equilibro entre el sabor y la funcionalidad», resume.
El padre de Mauricio era pastelero, pero él estudió para ser profesor de inglés. Aunque desde que se vino a España sus proyectos no tuvieron nada que ver con la gastronomía o la pedagogía. Conoció a su pareja en Galicia y se mudaron primero a San Xoán de Río y hace un año a Allariz. En ambos casos en busca de una vida tranquila en el rural y concretamente en el de la villa alaricana por mejores comunicaciones. Chakana se fue fraguando inconscientemente desde que nació su hijo, pero lo presentó el mes pasado en el Mercado da Reserva da Biosfera de Allariz. «Nosotros ya teníamos una dieta vegetariana con pocas cosas artificiales, pero nuestro hijo nos llevó ‘al límite’», recuerda. Con una creatividad obligada fue inventando y creando sus propias recetas para mezclar ingredientes que tengan una función para el cuerpo. Además, se formó en varios con varios cursos para saber cómo obtener cremas de origen vegetal o vegano, sin lactosa, sin azúcares... «Opciones probióticas que te ayuden a la microbiota intestinal», explica. Para endulzar pocas veces emplea miel, utiliza diferentes frutas.
El proyecto piensa en esas personas con intolerancias, pero también en cualquier otra que busque beneficios para su salud. «Yo mismo soy una persona bastante glotona y así tengo ciertas licencias de comer dulce dos o tres veces a la semana», confiesa. Además de cumplir con las necesidades nutritivas, las opciones de Mauricio «tienen que saber bien». Algunos de sus dulces son trufas de frutos secos, pistachos, ciruelas secas o boniato; barritas de tarta de zanahoria con crema de anacardos y coco; pasteles de fruta, como arándanos o combava... «Está entre la experimentación y el buen sabor», resume. Se pueden probar en el mercado de Allariz, pero espera empezar a hacer degustaciones en diferentes locales de hostelería o eventos.