Detenida en Ourense una empleada de hogar que robó más de 30.000 euros en joyas y dinero a las personas para las que trabajaba
COLES
La mujer se aprovechaba de los descuidos de los mayores mientas hacía sus tareas, pero también llegó a entrar en una de las viviendas cuando su propietaria había salido para ir a misa
06 ago 2026 . Actualizado a las 11:02 h.Una mujer de 53 años ha sido detenida en el municipio de Coles por miembros del equipo Roca de la Guardia Civil de Ourense y acusada de un delito de robo con fuerza y otros cuatro de hurto. Junto a ella, se ha imputado también a un varón de 26 años, que residía en el domicilio en el que los agentes encontraron parte del botín que había ido acumulando en los últimos tiempos y que se valora en más de 30.000 euros, entre joyas y dinero. La detención es la culminación de una operación bautizada como Milkia, que se inició tras la denuncia de una de las víctimas por los objetos que echó en falta en su casa. Pronto se tuvieron conocimiento de otros hechos similares. La investigación se inició a principios de este año, aunque fue en junio cuando se pudo profundizar y avanzar más en su resolución.
Los agentes tenían en su punto de mira a la persona que coincidía que había realizado labores domésticas en las casas de las víctimas que, al igual que en el caso de la primera denunciante, eran personas de edad avanzada y a las que, según se comprobó, también les habían desaparecido objetos de valor. La mujer, de nacionalidad brasileña y vecina del municipio de Coles, se aprovechaba de su confianza para moverse libremente por la vivienda y se hacía con el botín en momentos en los que sus víctimas estaban en otra zona del domicilio. Pero además, los investigadores le atribuyen un robo con fuerza porque entró en una de las casas mientras su dueña estaba en la iglesia asistiendo a una misa.
Cuando reunieron los indicios suficientes, los agentes de la Guardia Civil que llevaban la investigación solicitaron al Tribunal de Instancia de los juzgados de Ourense la autorización para realizar un registro domiciliado en la vivienda de la sospechosa. En él se localizaron relojes, cadenas, pulseras o sortijas, entre otros artículos que fueron identificados como las piezas sustraídas, y también se intervino dinero. Las joyas están valoradas en 20.200 euros y el efectivo suma 10.160 euros.
Este es el segundo caso similar que se destapa en apenas cuatro meses en la provincia ourensana. El pasado mes de abril la Guardia Civil de Ribadavia detuvo a una vecina de O Carballiño que trabajaba en el servicio de ayuda a domicilio como presunta autora de un delito continuado de hurto, que sustrajo joyas a 14 personas mayores para las que trabajó. En su caso, se constató que había estado dos años cometiendo este tipo de delitos, aprovechándose de la vulnerabilidad de sus víctimas para hacerse con las piezas que luego vendía en locales de compra de oro. Llegaron a comprobarse transacciones por un montante superior a 30.000 euros, aunque se estima que el valor de lo sustraído pudo ser mayor ya que no todas las piezas pudieron identificarse debido a que algunos de sus propietarios ya habían fallecido.