Jácome se someterá a una cuestión de confianza para gastar 62 millones del Concello de Ourense

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE

OURENSE CIUDAD

Gonzalo Pérez Jácome, hablando con la portavoz del PP, Flora Moure, antes de arranca el pleno municipal
Gonzalo Pérez Jácome, hablando con la portavoz del PP, Flora Moure, antes de arranca el pleno municipal MIGUEL VILLAR

PSOE, no adscritos y BNG frenan por ahora los planes del regidor ourensano para usar el ahorro municipal

09 jun 2021 . Actualizado a las 17:20 h.

Habrá cuestión de confianza en Ourense. Lo anunció el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, tras constatar en el pleno celebrado este miércoles que no cuenta con los apoyos necesarios para impulsar de forma ordinaria la operación presupuestaria con la que pretende movilizar 62 millones de euros del ahorro municipal. La propuesta fue rechazada mayoritariamente por la corporación. El gobierno, formado por Jácome y por los únicos dos ediles de Democracia Ourensana que siguen a su lado, solo obtuvo el apoyo del concejal de Ciudadanos, José Araújo. En contra votaron los nueve ediles del PSOE, los cuatro no adscritos que dejaron el partido del alcalde y los dos representantes del BNG. Finalmente, se abstuvieron los seis ediles del PP que asistieron (faltó su coordinador, Jesús Vázquez, que está en Madrid para un pleno en el Senado) y el no adscrito ex de Ciudadanos, Laureano Bermejo.

Así las cosas, Jácome solo podría disponer de esos 62 millones de euros si vincula este asunto a una cuestión de confianza. Tras la votación, el alcalde confirmó que usará esa herramienta en un pleno que se celebrará el próximo lunes, día 14. Si, como es previsible, vuelve a perder, se abrirá un plazo de un mes para que la oposición presente un candidato alternativo a la alcaldía, algo que hasta ahora ha sido imposible porque exige de un acuerdo entre las dos fuerzas mayoritarias, PSOE y PP. Si, efectivamente, se consumen esos treinta días sin entendimiento entre socialistas y populares, Jácome lograría aprobar la modificación presupuestaria.

Tres cuartas partes de los 62 millones que el alcalde pretende movilizar de este modo serían para ladrillo. Ourense necesita obras, remarcó. «La alternativa, que es no hacer nada y seguir estancados, sería mucho peor», argumento el regidor ourensano, que aseguró que las inversiones previstas crearían «entre quinientos y mil puestos de trabajo». Aseguró, por lo tanto, que la operación servirá para «activar la economía» e insistió en que esos fondos en el banco no sirven para nada: «Ese dinero estaba ahora metido a lo mejor en las islas Caimán». Jácome se comparó con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y dijo que allí si se hacen obras pese a que el porcentaje de paro es mayor. Además, arremetió contra los grupos que anunciaron su rechazo a la propuesta. Dijo que actúan movidos por intereses electorales y aseguró: «Ustedes están cómodos si hay pobreza». Por otra parte, aunque la operación incluye 700.000 euros a mayores para ayudas de emergencia, el regidor aseguró que este tipo de acciones en materia de servicios sociales «no es el cometido de un Ayuntamiento».

Pese a que ni siquiera se ha debatido aún la cuestión de confianza, ni PSOE ni PP contemplan la posibilidad de llegar a un acuerdo. El portavoz socialista ya apuntó en el pleno de este miércoles que ese asunto servirá para que los populares bloqueen de nuevo la posibilidad de un relevo en la alcaldía. «Aí todo o mundo terá que retratarse», dijo Rafael Rodríguez Villarino, que lamentó los informes técnicos que negaron a la oposición la presentación de enmiendas a la modificación presupuestaria. Sugirió, de hecho, que recurrirá al juzgado para insistir en esa reivindicación. Además, incidió en la escasa dotación que la operación prevé para servicios sociales.

También en el PP echan en falta más dinero en ese ámbito. Así lo defendió la encargada de fijar la posición del grupo popular, que no fue ni su coordinador, Jesús Vázquez, ni su portavoz, Flora Moure, sino Ana María Fernández Morenza, que era responsable del área de Hacienda hasta la ruptura de la coalición con Democracia Ourensana. Esta explicó que el PP optó por la abstención con la intención de no bloquear algunos de los gastos previstos por Jácome y que sí ven necesarios, como la aportación del Ayuntamiento para la ampliación del CHUO, las obras de adaptación en las termas o las ayudas para entidades sociales. «Esta ciudad se merece avanzar», dijo Morenza, que remarcó: «El PP tiene claro que su prioridad es el Concello y su gente. Hemos demostrado altura de miras siempre».

Pero la abstención de los populares no era suficiente ya que, a los votos en contra del PSOE, hay que sumar también los del BNG y los de cuatro no adscritos. El portavoz del Bloque, Luis Seara, llamó trilero a Jácome por presentar una propuesta «pechada e utilizando a chantaxe». Se mostró convencido, en todo caso, que el alcalde logrará aprobar la operación por la vía de la cuestión de confianza porque el PP está «maniatado» y no apoyará un relevo. El nacionalista arremetió por ello contra los populares: «Permitiron que dilapidara o crédito institucional e agora tamén o orzamentario». En ello hizo hincapié también el no adscrito Miguel Caride, ex de DO, que tuvo un encendido enfrentamiento con Jácome. De hecho, él -y otros dos concejales de los que abandonaron en su día el partido del alcalde- se fueron de la sala inmediatamente después de la votación, sin escuchar la última intervención del regidor. Este se había referido a ellos como «cadáveres políticos».

En este contexto, el único voto a favor que logró cosechar Jácome fuera de su propio gobierno fue el del portavoz y único concejal de Ciudadanos, José Araújo. El otro edil que formaba parte del grupo naranja y que lo abandonó recientemente para pasar a no adscrito, Laureano Bermejo, optó por la abstención. Araújo reconoció que las formas del alcalde en la negociación de la modificación «non son as axeitadas», pero remarcó la situación de «emerxencia» en la que está la ciudad. Según subrayó, él está «a favor de que se mova a economía local». Además criticó a PSOE y PP por no ser capaces de llegar a un acuerdo para forzar el relevo en la alcaldía, aunque matizó que «evidentemente quen ten máis culpa é o PP, que o colocou ao fronte do goberno».

Sin fiestas, pero con más ayudas sociales

Además de la modificación presupuestaria de 62 millones de euros, el pleno de este miércoles debatió una transferencia de créditos mucho más pequeña. Se trataba de reubicar los 380.000 euros previstos para las fiestas de Ourense -que no se celebrarán por el coronavirus- en actividades de los centros cívicos (100.000 euros) y en el refuerzo de las ayudas de emergencia social (280.000 euros). En este caso la propuesta sí fue aprobada. Votaron a favor los tres miembros del gobierno de DO, los seis ediles del PP y el de Ciudadanos. El resto de concejales se abstuvo.