La galería Visol propone la creación de un club de amigos del arte en la ciudad

RAÚL ESTÉVEZ / r. n. OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

Tareixa Taboada y María del Carmen Vidal Souto, en la galería Visol de Ourense.
Tareixa Taboada y María del Carmen Vidal Souto, en la galería Visol de Ourense. RAÚL ESTÉVEZ

El espacio cultural clausuró una exposición que resume sus treinta años de trayectoria ourensana

09 ago 2026 . Actualizado a las 11:43 h.

La Galería de Arte Visol cerró esta semana días la exposición con la que ha celebrado sus 30 años de trayectoria en Ourense. Tres décadas no son poca cosa para un proyecto cultural, y menos en un sector en el que sostener una sala, programar exposiciones y mantener el contacto entre artistas y público exige constancia, criterio y mucha vocación. Pero en Visol no quieren que el aniversario sea solo una mirada al pasado. Al tiempo que clausuran la muestra, la galería prepara una nueva iniciativa: la creación de un Club de Amigos del Arte.

María del Carmen Vidal Souto, propietaria de la galería, y Tareixa Taboada, crítica de arte y coordinadora de actos en la sala ourensana, explican que el proyecto nace con una intención clara: volver a acercar el arte a la gente. «Queremos atraer al público el arte y despertar otra vez ese interés por ese factor de humanidad que significa el arte en nuestras vidas», señala Vidal Souto. La idea es crear un espacio abierto, sin exclusiones, en el que puedan participar artistas, profesionales del sector, amantes de la cultura, músicos, poetas o cualquier persona que sienta curiosidad por aprender, compartir y disfrutar.

El club funcionaría con una reunión al mes y al estilo de un club de lectura. La diferencia es que, en lugar de proponer un libro, se mostraría una obra. «Podríamos hablar de un cuadro, en lugar de un libro», explica Taboada. Durante unas semanas, los participantes investigarían sobre esa pieza, su autor, su contexto o las preguntas que pueda generar, para después poner en común sus impresiones. La intención no es solo mirar, sino aprender a mirar.

Desde Visol quieren que el club sea también un lugar para debatir sin miedo. Las responsables de la galería imaginan conversaciones sobre pintura, artistas gallegos, creación contemporánea o incluso sobre cuestiones que muchas veces alejan al público del arte actual. «Podríamos preguntarnos si realmente un plátano puede costar el dinero que cuesta», apuntan, como ejemplo de esos debates que mezclan curiosidad, formación y espíritu crítico.

Otro de los objetivos será rescatar la memoria de los creadores gallegos. Perciben cierto desinterés hacia artistas que consideran extraordinarios, especialmente entre generaciones jóvenes que conviven con muchos otros focos de atención. Por eso, el club también quiere funcionar como espacio de formación, con posibles talleres y encuentros que ayuden a sacar «al artista o al crítico que llevamos dentro», pero desde el conocimiento y no desde una opinión sin base.

La exposición de los 30 años tiene, además, un valor emocional para el espacio artístico. Es un homenaje a una etapa larga, a los artistas que han pasado por la galería y a una manera de entender el arte como algo abierto. «La grandeza del arte es que sea abierto», defiende Tareixa Taboada. De cara al futuro, su propósito sigue siendo el mismo: continuar trabajando, invitar a artistas de aquí y de fuera, y hacer que la gente pueda encontrarse con sus obras. En septiembre llegará una nueva exposición, pero la filosofía no cambia, quiere seguir siendo un espacio de arte en Ourense y, ahora también, un punto de encuentro para quienes quieran acercarse a él sin miedo, sin etiquetas y sin necesidad de saberlo todo antes de entrar.