Una jornada distinta

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

Unos 280 ancianos de las residencias de Pontevedra, Caldas de Reis, Cambados, Vilagarcía y Tui, acompañados por sus cuidadores y voluntarios del Club de Leones de la ciudad del Lérez participaron ayer en el Día de Nuestros Mayores que anualmente organiza el citado club. La jornada transcurrió con mucha animación y comenzó con una visita a las Rías Baixas con posterior parada, a mediodía, en el hotel Montalvo. Allí, su propietario les ofreció un copioso aperitivo y una sesión de discoteca, que hizo bailar a muchos de los participantes. En señal de agradecimiento, los Leones le ofrecieron al dueño del establecimiento hostelero, Arturo Aguín, un pequeño obsequio -una fotografía enmarcada- por su constante colaboración en esta entrañable fiesta.

Luego, en el centro de vacaciones de la Diputación en A Lanzada, se sirvió un multitudinario almuerzo que vino a preparar expresamente Ángel, del restaurante La Viuda, de Puebla de Tribes, que también pertenece a los Leones, según indicó el secretario de la agrupación de Pontevedra, Manuel Quiroga Rajo. Todo bajo la coordinación de otro fijo en este encuentro, Pepe Solla, del restaurante de Poio, Casa Solla. El menú que se degustó consistió en almejas, merluza a la romana, carne asada, fruta y yogures, todo servido por voluntarios del Club de Leones. Todos los productos consumidos fueron donados por distintas empresas, como Clesa, Froiz, A Devesa, Las Candelas o Aguas de Mondariz, entre otras. Además, otras firmas también colaboraron como Cristalería Pontevedresa, Transportes La Unión, Coca Cola o la propia Diputación Provincial. Y tras la comida, un conjunto músico vocal de Vilagarcía de Arousa animó la fiesta, poniendo a bailar a muchos de los ancianos, que pudieron disfrutar de una actividad lúdica distinta, antes de regresar, bien entrada la tarde, a sus respectivos centros de residencia.

Quienes también disfrutaron ayer de una actividad lúdica y cultural distinta fueron un grupo de socios y de alumnos del programa de educación de adultos de Amizade, la Asociación de Persoas con Discapacidade da Comarca de Pontevedra. Desde el local de Monte Porreiro se desplazaron por la mañana hasta el parque arqueológico de Tourón, en Ponte Caldelas, para recorrer el yacimiento arqueológico y conocer de primera mano los grabados rupestres, en una visita guiada de hora y media de duración. En total, participaron unas doce personas en esta actividad, que les resultó muy gratificante, según comentó Paulo Fontán, representante de Amizade. Esta organización tiene como objetivo conseguir la plena inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad. Y uno de esos ámbitos sociales es el tiempo dedicado al ocio, por lo que la citada organización está esforzándose por ofrecer diversas alternativas que permitan a las personas con discapacidad disfrutar del tiempo libre en condiciones de igualdad, al tiempo que fomenta su integración social.