Malestar en bares y cautela en el comercio en Pontevedra

Muchos hosteleros optan por mantener el cierre hasta que se suavicen más las restricciones


pontevedra / la voz

El alivio de las restricciones en el área sanitaria de Pontevedra no cayó de igual modo en los sectores principalmente afectados. A la decepción de la hostelería se contrapone la esperanza de los comerciantes, que celebraban con cautela la supresión de los cierres perimetrales entre concellos con la misma incidencia. Se recupera la movilidad en el área sanitaria -salvo Catoira- por estar entre los 250 y 500 casos de incidencia acumulada a 14 días, pero solo se permitirá que la hostelería abra hasta las 18.00 horas con un aforo del 50 % en sus terrazas. Este mínimo alivio es más que insuficiente para un sector que lleva con restricciones desde hace casi un año. A la pregunta de si esperaban más, Elena Vitoria, de la asociación de hosteleros empresarios de Pontevedra, Hoempo, es contundente: «Yo ya no me espero nada. Dejándonos a un 50 %, qué nos queda, ir a un altar y sacrificar a nuestros hijos». El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, explicó en su comparecencia pública tras la reunión del comité clínico que la reapertura será «gradual» y se hará en función de criterios sanitarios.

Buena parte del sector seguirá cerrado ante el escenario que se avecina, pero desde la asociación reconocen que habrá otros que opten por abrir porque «la situación es tan desesperada que si abrir supone ingresar 300 euros para poder pagar el autónomo, pues es algo que se suma». Otros, como Pablo Liste, del Savoy, reconocía que por ahora no volverá: «En febrero, solo terraza y al mediodía, de risa». A solo unos kilómetros de Pontevedra, el área de Vigo tiene unas medidas más laxas. La ciudad olívica podrá abrir también en el interior de los bares con un 30 % de aforo. Mientras en Pontevedra no se llegue a esta situación, la hostelería local estará blindada. «Estamos peor que hace meses, si mañana abriéramos al 100 % tendríamos muchos problemas, pues imagínate si lo hacemos solo con la terraza», explica Elena Vitoria, que cada vez agrava más su pronóstico y calcula que entre el 40 % y el 50 % de los negocios tendrán una difícil supervivencia. La situación es tan dramática que en los próximos días estarán en contacto con el Colegio de Psicólogos para aprender a gestionar el desánimo. «El presidente no hizo ni mención al plan de la hostelería que estamos esperando», advierte Marta García, de Meigas Fóra, muy crítica con la gestión autonómica.

Sin embargo, el comercio, que hace una semana vivió la ampliación de horarios con indiferencia, pedía a gritos que se levantasen los cierres perimetrales para poder empezar a remontar el vuelo. Ayer, respiraba algo más aliviado ante la movilidad que entrará en vigor el viernes.

El presidente de Zona Monumental, Miguel Lago, reconocía que para el sector comercial esta era la decisión más importante, «aunque aún falta que se complete con la apertura de la hostelería». Olga Fraga, de Tolf, reconocía que con esta apertura empieza a ver un poco de luz, pero se da de plazo una semana para ver si realmente se ha notado: «Creo que todavía hay bastante confusión, pero estoy contenta, se ve más gente por la calle con el buen tiempo y con esto, a ver si se nota».

Los vecinos de Pontevedra, Poio, Ponte Caldelas, Portas, Cuntis, Caldas, Bueu, Marín, Barro, A Lama, A Illa, Cambados, Cotobade, Moraña, Meis, Meaño, Forcarei, Soutomaior, Vilaboa, Vilagarcía, Vilanova y Vilaboa se podrán mover libremente hasta las diez de la noche desde el próximo viernes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Malestar en bares y cautela en el comercio en Pontevedra