Este aspirador sin cable cuenta con un cepillo con luz LED y un sensor que ajusta automáticamente la potencia de succión en función de la suciedad detectada. El tubo telescópico se «parte» para poder meterlo con facilidad debajo de sofás y muebles, y la batería extraíble permite sustituirla fácilmente al final de su vida útil.
24 nov 2025 . Actualizado a las 21:47 h.El silencioso zumbido de los motores sin escobillas se ha convertido en parte del paisaje doméstico moderno, y un buen ejemplo de esa evolución es el Dreame V20 Pro-A, un aspirador sin cable que ofrece potencia y autonomía en un formato ligero. A primera vista, su diseño estilizado y la evidente reducción de peso respecto a generaciones anteriores revelan que Dreame ha querido hacer más cómoda la limpieza cotidiana, pero es en el interior donde se encuentra el argumento real: un motor digital de alta velocidad capaz de superar las 150.000 revoluciones por minuto para generar una potencia de succión que compite con modelos de gama alta. La marca sostiene que puede alcanzar picos superiores a los 210 AW (vatios de aire, por sus siglas en inglés) y 24.000 pascales de presión, cifras que en la práctica se traducen en un rendimiento notable sobre alfombras de pelo medio y superficies duras, incluso en situaciones donde habitualmente los modelos inalámbricos empiezan a flaquear, como la recogida de partículas pesadas o la arena que se incrusta en fibras textiles.
Hemos podido poner a prueba este modelo y la experiencia de uso demuestra que Dreame apuesta con fuerza por la eficiencia energética. El V20 tiene un equilibrio entre potencia y consumo, algo que se percibe especialmente al alternar entre sus modos de funcionamiento. El modo automático adapta la potencia en tiempo real mediante sensores que detectan la densidad de la suciedad, permitiendo concentrar la fuerza máxima solo cuando es necesario y alargando la vida de la batería cuando las condiciones son más ligeras. Este tipo de ajustes, que antaño se consideraban exclusivamente reservados a modelos premium muy específicos, hoy son casi imprescindibles en cualquier aspirador que presuma de ser inteligente. En el caso del V20 Pro-A, el ajuste se ejecuta con rapidez y notamos claramente cómo el aparato eleva la potencia de succión cuando pasamos por una zona que necesita mayor limpieza, sin que nosotros tengamos que hacer nada.
La autonomía es otro punto en el que el V20 Pro-A muestra su madurez tecnológica. Equipa una batería de alto amperaje que puede alcanzar los 90 minutos en modo estándar, aunque evidentemente la duración se reduce cuando se recurre al modo de potencia máxima. Según Dreame, podemos limpiar una superficie de 250 metros cuadrados con una sola carga.Lo interesante no es solamente esta cifra, sino la estabilidad: incluso cuando la batería baja del 20 %, la pérdida de potencia es casi imperceptible gracias a un sistema de gestión energética que mantiene el voltaje de manera constante. Al mismo tiempo, Dreame ha optado por una filosofía modular que permite extraer la batería con un gesto simple y sustituirla por otra, lo que extiende la vida útil del aparato (cuando se agote la batería solo hay que cambiarla por una nueva) y permite sesiones de trabajo de mayor duración en el caso de que tengamos una segunda unidad: se acabó esa incomodidad de quedarte sin autonomía en medio de la limpieza y tener que enchufar el aspirador y esperar a que cargue.
El apartado de filtrado también ha experimentado una evolución. El V20 Pro-A incorpora un sistema multicapa con filtro HEPA capaz de capturar micropartículas y alérgenos, acompañado de un ciclón principal que separa la mayoría del polvo antes de que llegue a las etapas más sensibles. Esta arquitectura no solo mejora la calidad del aire expulsado, sino que también reduce la frecuencia con la que se deben lavar o reemplazar los filtros. Incluso después de varias semanas de uso intensivo, la pérdida de succión apenas se nota, señal de que la circulación interna de aire está bien diseñada. El depósito, con capacidad generosa y vaciado rápido, evita fugas de partículas durante la limpieza, aunque puede requerir una segunda sacudida si se ha aspirado pelo animal en grandes cantidades. Además, como es de plástico transparente permite verificar fácilmente el nivel de llenado.
La ergonomía es probablemente uno de los elementos que más sorprenderán a quienes tengan este dispositivo. El equilibrio del peso (1,6 kilos) se ha trabajado para que el punto de gravedad quede cerca del agarre, reduciendo la fatiga en muñeca y antebrazo, algo crucial en viviendas de varios pisos o cuando se emplean los accesorios para alcanzar zonas altas. La estructura tubular, elaborada con aleaciones ligeras, conserva rigidez incluso al aplicar presión sobre suelos más resistentes, y la articulación de la cabeza motorizada permite giros precisos en espacios reducidos. El tubo principal de aluminio se parte por la mitad presionando un botón (tiene un flexible interior por donde sigue aspirando) para poder meterlo con facilidad debajo de sofás y muebles, con un ángulo de hasta 90 grados con respecto al cuerpo principal que aloja el motor y el depósito.
Una de las singularidades de este aspirador es que cuenta con un cepillo cuyo cabezal integra iluminación LED frontal, lo que revela partículas casi invisibles en superficies brillantes. Se trata de un detalle que amplifica la percepción de limpieza real, ya que puede llegar a asustar la cantidad de polvo que se acumula en una vivienda y que sin este tipo de iluminación pasaría desapercibida. Esta funcionalidad cambia la rutina de quienes antes, sin esa guía visual, pasaban por alto rincones donde el polvo se acumula con facilidad. El antes y después de pasar el aparato por un superficie es claramente perceptible.
Por otra parte, la pantalla integrada en la parte superior se convierte en un punto de información clave: no solo muestra los niveles de potencia y la autonomía restante, sino que también avisa de bloqueos, necesidad de mantenimiento y cambios de modo automáticos cuando el aspirador detecta distintos tipos de superficie.
En términos de sonoridad, el ruido que emite el motor del V20 Pro-A es bastante contenido. Aunque en modo máximo el sonido se vuelve inevitablemente más agudo, el aislamiento acústico y el diseño del flujo de aire reducen la sensación de estridencia. En modo estándar, la máquina se comporta con discreción y permite conversar a volumen normal sin dificultad. Esto se debe en parte al motor sin escobillas, pero también a la disposición interna de los conductos, que minimizan turbulencias y vibraciones.
El kit incluye una gama de accesorios que cubren la mayoría de las situaciones domésticas: un cepillo motorizado multisuperficie con iluminación; otro de rodillo blando con la tecnología GapFree de Dreame, que está indicado para la limpieza de suelos duros y que trabaja a cero milímetros de bordes (por ejemplo, zócalos); un cepillo suave para superficies delicadas y una herramienta combinada que incluye una boquilla estrecha para rendijas o ángulos y otra retráctil para tapicerías, cortinas o estores. El sistema de montaje mediante clic es intuitivo y resistente, y los cambios se pueden realizar con una sola mano. El rodillo principal se extrae mediante una pestaña lateral, los filtros se lavan con agua y se secan al aire, y el depósito puede desmontarse por completo si se desea una limpieza profunda. La interfaz digital guía al usuario en todo momento mediante iconos que indican cuándo es necesario realizar alguna de estas tareas. Pasar del suelo a la estantería o al interior del coche no requiere maniobras complicadas ni fuerza adicional.
En cuanto al mantenimiento, el V20 Pro-A se presenta como un aparato friendly. La mayor parte de las piezas que requieren limpieza —filtros, rodillos, depósito— se pueden retirar sin herramientas, y los componentes lavables están claramente señalados. El rodillo antienrredos, una de las zonas más problemáticas en aspiradores convencionales, incorpora un diseño de peine que reduce notablemente la acumulación de cabello, aunque en hogares con varias mascotas puede ser necesario retirarlo manualmente cada cierto tiempo. El filtro HEPA, por su parte, mantiene un rendimiento sólido tras numerosos lavados, siempre que se permita un secado completo para evitar la acumulación de humedad interna.
La estación de carga, estilizada y minimalista, añade un componente práctico al almacenamiento. Permite tener siempre el aspirador listo para usar (se carga al depositarlo encima) y ofrece espacio para colocar los accesorios, lo que contribuye a mantener el equipo organizado. Su diseño compacto facilita su ubicación en pasillos, cuartos de lavado o rincones discretos del hogar sin interferir con la decoración.
Por precio, el Dreame V20 Pro-A se situó como una opción muy competitiva con su precio de lanzamiento de 429 euros; pero ahora, en estos días de Black Friday, la marca ha aplicado una notable rebaja de cien euros que deja su precio final en 329 euros. La combinación de un motor de alta velocidad, gestión inteligente de la energía, ergonomía y un conjunto de accesorios bien diseñados lo convierten en una herramienta que facilita y hace más cómoda la limpieza diaria.