El entrenador del Obradoiro, Moncho Fernández, sabe que el rival de mañana no será el mejor de los adversarios posibles para protagonizar una sorpresa en la máxima categoría del baloncesto español. Sin embargo, el colectivo santiagués no descarta una victoria en la cancha del Real Madrid, aunque el técnico sabe que para poder alcanzar este objetivo su equipo tendrá que hacer un partido casi perfecto.
El entrenador santiagués reconoce que fue una semana especial, pues preparar un encuentro ante el Real Madrid siempre se vive diferente en el ambiente y en el vestuario. Apunta que existe una atención mayor, pero señala que solo en los días previos al choque. Cuando los jugadores saltan a la pista ya se olvida todo.
El técnico es optimista e insiste en que el Obra «va a ganar». Explica que «para ir de paseo, ya no se viajaría». Destaca que el Real Madrid es «un grandísimo equipo, uno de los más grandes de la liga y del mundo, que está jugando francamente bien». Insiste en que «vamos a jugar, no a pasear» y destaca que el entrenador madridista «fue capaz de diseñar un equipo que permite mostrar la gran calidad de su plantilla». Además, recalca que el Real Madrid tiene jugadores muy rápidos y con un gran contragolpe, que tienen muy claros sus objetivos en la pista»
Muchas armas
Al mismo tempo, Moncho Fernández sabe que el adversario de mañana utiliza «muchas armas defensivas» y que el Obra tendrá enfrente un rival «muy completo, tanto técnica como tácticamente». Asimismo, en su comparecencia previa al enfrentamiento, el entrenador del cuadro santiagués destacó el gran papel que en los últimos años está llevando a cabo la afición santiaguesa.
Mientras tanto, el Real Madrid, al igual que Barcelona y Caja Laboral, empezaron con buen pie la Euroliga. El rival de los obradoiristas se estrenó con triunfo en una pista en la que el año pasado perdió. Rudy Fernández (19 puntos y 21 de valoración) y Felipe Reyes (19 puntos, 9 rebotes y 25 de valoración) fueron determinantes.