Oriol Junyent, capitán del Obradoiro, estará un mínimo de tres semanas en la grada

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

23 feb 2014 . Actualizado a las 23:54 h.

La jornada pudo ser perfecta, pero también pudo acabar en tragedia. A falta de tres minutos para la conclusión del choque ante el Joventut el capitán Oriol Junyent se fue al suelo con mucho dolor y con cara de muy pocos amigos. Muchos temieron por su rodilla. Abandonó la pista ayudado por varios compañeros con un fuerte golpe en su pierna derecha. Los primeros pronósticos, con muchas reservas, apuntaban a un esguince de rodilla, diagnóstico que por suerte para el pívot se confirmó en la mañana de ayer tras efectuarse la correspondiente resonancia. El catalán deberá estar un mínimo de tres semanas en el dique seco. El tiempo de recuperación podría ser mayor. Todo dependerá del grado del esguince, algo que evaluarán hoy los servicios médicos del club.

El Obradoiro logró la quinta victoria, pero apenas se celebró en el vestuario con el protocolo habitual. Todas las miradas estaban puestas en Oriol Junyent, que abandonó el Multiusos de Sar apoyado en unas muletas y con mucho dolor, que apenas le permitía avanzar por el pasillo interior del recinto. Poco a poco, con pasos cortos y muy despacio, el capitán pudo alcanzar el coche que le llevó a su domicilio.

Con un fuerte vendaje, con hielo en su rodilla y con cara de circunstancias, el pívot apenas quiso hablar con los medios de comunicación. Con la educación que le caracteriza soltó algunas frases y deseó un buen diagnóstico, que se confirmó horas después al no tener rotura.

Oriol podría perderse cuatro de los cinco encuentros que el conjunto santiagués tendrá en el mes de marzo. El primero de ellos será ante el Herbalife Gran Canaria. Tampoco estará en Sar en el choque ante el todopoderoso Real Madrid. El capitán no viajará a Zaragoza y en Sar ante el Fuenlabrada podría tener algunas opciones de llegar. De todos modos, su vuelta, si todo transcurre con normalidad, podría ser ante el Valencia Basket en tierras levantinas.

Una gran actuación

El pívot se lesionó ante el Joventut después de firmar otra brillante actuación durante los 23 minutos que estuvo en pista. Anotó trece puntos, con un pleno de seis canastas de seis intentos. Incluso se permitió el lujo de lanzar un triple, que no entró. Oriol capturó ocho rebotes y en defensa fue la auténtica referencia de su equipo.

Sus compañeros, preocupados

Al final, sus compañeros mostraron semblantes de tristeza al concluir el choque. Ben Dewar declaró que el capitán es un jugador «muy importante» para el equipo y para el vestuario. En esta misma línea opinó Mike Muscala, otro de los grandes destacados ante los catalanes. «Estamos todos muy preocupados por Oriol, que para nosotros es un jugador clave», manifestó el joven pívot. El vestuario ya respira ahora un poco más tranquilo.