El Obradoiro cambia de traje, no de corte

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Exjugadores y entrenadores analizan el perfil del nuevo proyecto, del que ya anticipaba Moncho Fernández que sería distinto al de otros cursos

27 oct 2015 . Actualizado a las 09:35 h.

A mediados de agosto, Moncho Fernández ya lo anticipaba: «El traje del Obra va a ser muy distinto. Se verán cosas diferentes a otros años porque las características de los jugadores también lo son». A principios de septiembre, Fran Cárdenas dibujaba el perfil del equipo: «Este Obradoiro tiene más puntos en las manos, más jugadores que pueden anotar». Y tras el partido ante el Zaragoza, Triguero apostillaba: «Somos un equipo al que le gusta correr».

Tres jornadas son pocas para sacar conclusiones, pero sí parecen suficientes para ir viendo el tino de las apreciaciones del técnico, del base y del pívot. Está cogiendo forma y contextura un colectivo que mantiene su identidad defensiva pero que anota más. En las dos victorias cosechadas hasta la fecha ha ido a más de ochenta puntos, cuando en campañas anteriores las más de las veces le costaba ganar partidos en los que tenía que sumar más de setenta. Cambia el traje, pero no el corte. La solidaridad, en los dos lados de la cancha, no admite componendas.

FRAN CAMBA

Excelente configuración de plantilla.

«Los datos acumulados explican la excelente configuración de la plantilla del Obra. Casi cualquier jugador puede efectuar cualquier acción del juego con éxito (tirar de dos o de tres, pasar o rebotear). El equipo anota casi diez puntos más por partido que el año pasado y encaja siete menos. Quedan muy atrás los años en los que era necesario estar por debajo de setenta puntos para ganar. Se finalizan con éxito (tiros o faltas recibidas) el 86% de las posesiones frente al 83% del año anterior, para lograr prácticamente una renta de un punto por posesión. Para bailar en esos números es necesario generar acciones de tiro de un alto porcentaje de acierto donde sobresale el estratosférico 48% en triples. Y aunque Waczinsky no jugase en este equipo, el Obra aun sería el séptimo equipo de la liga con mayor porcentaje de acierto».

TONECHO LORENZO

Más dinamismo.

«Estamos viendo un Obradoiro más dinámico, un equipo agresivo que sabe correr muy bien. En todas las posiciones. McGrath es un base listo, Pozas crece cada día y Cárdenas dará el paso. En el perímetro se han ido dos piezas clave. No está Corbacho, pero Waczynski y Haws son tiradores consumados. No está Pumprla, que era de lo mejor en defensa y transición. Pero tenía más problemas en estático. Ahora, cualquiera de los cuatro del perímetro es una amenaza. No les puedes dar medio metro. Dentro, Triguero está a un gran nivel, el del final de la pasada campaña. Pustovyi y Caloiaro son piezas valiosas para dar ese punto de agresividad y velocidad. Todavía falta Brown, y Chagoyen siempre cumple. Cada año se van varios, muchas veces a la NBA o equipos grandes, y vienen otros. Y el equipo no deja de ser reconocible. Ese es un mérito enorme».

ORIOL JUNYENT

Equilibrio y versatilidad.

«Lo que más llama la atención de este Obradoiro es el equilibrio y la versatilidad de su plantilla. Y falta Alec Brown, que todavía aportará más calidad y tiro. Para mí, Rafa Luz es más un dos que un base, aunque pueda dirigir. Va muy bien en las continuaciones y en las entradas a canasta. Siguen Pozas y Cárdenas, y ha llegado McGrath. Ahora es mayor el control del tiempo de partido. En el perímetro hay muchos puntos. Waczynski y Haws son dos metralletas. Pero también Bendzius y Yusta pueden anotar. Pustovyi es una sorpresa muy agradable. Me llama la atención su intensidad. En el primer partido, saltó tres veces al rebote en la misma jugada, hasta anotar. Caloiaro es otra grata sorpresa, un jugador intenso y con talento. Este año Moncho tiene más difícil que nunca el reparto de minutos, por el equilibrio».

MIGUEL GÓMEZ

Los más «tocapelotas» de la ACB.

El Obra, entrenador incluido, puede ser, y perdón por la expresión, el equipo más «tocapelotas», de la ACB. En la defensa de continuos cambios, la envergadura y movilidad de McGrath, Bendzius y Caloiaro (y a la espera de Brown) dificulta enormemente que los rivales lleguen a leer dónde tienen ventajas y, sobre todo, que consigan llevar la pelota hasta las mismas

Y en ataque, si la temporada pasada comentábamos que fuera de la posición del dos (Corbacho/Waczynski) y del cuatro (Kleber) era un equipo con pocos puntos, ahora sigue amenazando desde el dos y el cuatro (Waczynski/Haws, Caloiaro/Brown) pero también amenaza desde el tres (Bendzius/Yusta) y, quién podía imaginarlo, desde el cinco (Pustovyi/Triguero).