La policía cerrará Alfredo Brañas para identificar a los jóvenes que beben en la calle

Los controles de la patrulla circulando «non foron efectivos», le reconocieron al presidente de la asociación de vecinos


Santiago / LA Voz

El Concello llevará a cabo un control estricto de las personas que se concentran en la rúa de Alfredo Brañas para hacer botellón o seguir la fiesta después de salir de la discoteca La Facultad, situada en esa calle, en respuesta a la demanda de la Asociación de Veciños Raigame, que viene exigiendo acciones que pongan fin a la alteración del descanso de los residentes. No hay una fecha exacta para comenzar con los controles, pero todo apunta a que se esperará a que terminen los exámenes en la Universidade, ya que estos días muchos estudiantes están recogidos en sus casas preparando las pruebas.

La campaña prevista, según pudo saber La Voz, consistirá en cerrar la rúa de Alfredo Brañas entre las calles de Montero Ríos y República do Salvador, donde se concentra el mayor número de jóvenes. Se les pedirá el DNI a todos los que están allí concentrados bebiendo en la calle, orinando en los portales y haciendo un ruido que molesta a los residentes, incluso causando daños en los portales. La identificación no será meramente informativa, sino que los que incumplan las normativas serán sancionados.

Fuentes municipales no entraron en los detalles del dispositivo que se pondrá en marcha, y solo confirmaron que «se está pendente do tema, traballando e procurando a colaboración coa Policía Nacional».

La idea es mantener este control durante cuatro semanas seguidas, con el fin de disuadir a los jóvenes y cortar así una situación que se ha escapado al control policial. El portavoz vecinal indicó que, ante las quejas de los residentes, la asociación demandó la presencia policial, pero «o coche patrulla circulando non foi efectivo», por lo que exigieron medidas más contundentes. Los responsables de Raigame dijeron que en estos controles participarán conjuntamente las policías local y nacional, y, aunque no se sabe cuándo se pondrá en marcha la campaña, estarán atentos, porque «a nosa exixencia é que se faga xa».

Se da la circunstancia de que estos días la situación está más tranquila, porque los estudiantes universitarios están de exámenes, pero los vecinos temen que la próxima semana vuelvan a repetirse las escenas que se vivieron casi a diario desde el inicio del curso hasta las vacaciones de Navidad y durante la pasada noche de Reyes, cuando se concentró un numeroso grupo de personas delante de la puerta de la discoteca e incluso se produjeron peleas.

Los residentes más afectados reciben la campaña de control con escepticismo y dudas

La medida prevista para intentar frenar el botellón y el ruido nocturno en Alfredo Brañas fue recibida con escepticismo por algunos de los vecinos afectados. «Tengo muchas dudas de que esto funcione, y no les voy a dar ni un voto de confianza. Creo que solo es un parche», indicó la residente en un piso situado frente a la discoteca. Los vecinos temen que «solo sea una medida porque vienen las elecciones y se sienten perjudicados. Estarán unos días, y volverán a las andadas». Los que sufren, casi a diario, las consecuencias del ruido y el botellón recuerdan que «hace años que están en esta situación, y solo ahora, cuando los vecinos estallan, hablan de hacer algo. Ver para creer», incide un comerciante.

Los vecinos insisten en que no solo hay que identificar a los infractores sino «también sancionar, poner multas, que para eso hay ordenanzas». Los más directamente afectados consideran que «es necesario que la policía sea insistente, que no sea un lavado de cara para unos días».

Una cuestión que preocupa a los vecinos es que el botellón no es un solo día a la semana, sino desde la noche del miércoles a la del sábado: «El foco de los problemas es la discoteca que, según tenemos entendido, tiene solicitado el permiso para ampliar su aforo; si aumenta, la calle será un horror». En todo caso, en el Concello aseguran que no hay tal solicitud, porque el local ya tiene el aforo máximo de 600 personas.

Por su parte, desde la Asociación de Veciños Raigame esperan que el Concello aplique medidas de control en los próximos días, coincidiendo con el fin de los exámenes, y que sean «realmente efectivas».

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