Cuatrocientos libros viajan de Santiago a un colegio destruido por la dana en Valencia: «Non queriamos que a axuda fora a un lugar calquera, queríamos poñerlle nome e cara á xente que a vai recibir»

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

El colegio Pío XII depositó en manos de José Seixo el cargamento solidario de libros que recaudaron para el CEIP Carme de Miquel de Algemesí. Él lo llevará en un vehículo propio hasta su destino, en donde está previsto que lo reciban el sábado la dirección del centro valenciano y Marta Lacomba, la persona que allí sirvió de contacto para esta iniciativa.
El colegio Pío XII depositó en manos de José Seixo el cargamento solidario de libros que recaudaron para el CEIP Carme de Miquel de Algemesí. Él lo llevará en un vehículo propio hasta su destino, en donde está previsto que lo reciban el sábado la dirección del centro valenciano y Marta Lacomba, la persona que allí sirvió de contacto para esta iniciativa. XOÁN A. SOLER

La comunidad educativa del CEIP Pío XII recaudó el cargamento con un mercadillo para ayudar a reconstruir la biblioteca de otro colegio, el CEIP Carme de Miquel de Algemesí

27 nov 2025 . Actualizado a las 08:27 h.

Ayer partían de un colegio de Santiago 400 libros, rumbo a Valencia. Es el resultado de una campaña solidaria impulsada en el CEIP Pío XII para reconstruir la biblioteca de un centro que quedó destruido por la dana en Valencia, el CEIP Carme de Miquel de Algemesí. «Algúns dos libros están sen estrear, novos de todo, e hai algún exemplar que custa en torno aos 50 euros. As familias foron moi xenerosas, cunha implicación impresionante, coma a dos nenos», destaca Teresa Neira, maestra de infantil e impulsora del mercadillo solidario con el que se consiguió este cargamento literario.

En diciembre del año pasado llevaron a cabo esta iniciativa, bautizada como Reconstruir. Unha biblioteca, unha ilusión. Los alumnos compostelanos de educación infantil hicieron dibujos que sirvieron el invierno pasado como moneda de cambio, o compensación simbólica, para las personas que hiciesen una donación para el Carme de Miquel de una publicación, todas ellas en castellano y dirigidas a lectores de entre 3 y 11 años. «Os rapaces seguen alá reubicados noutra escola da zona e eles mesmos nos pediron que retrasásemos a entrega dos libros, polas dificultades que tiñan para acollelos ao seguir nun centro de prestado, xa que non tiñan onde poñelos», aclara Teresa.

Contaron con la colaboración siempre altruista de José Seixo, responsable de Recycling (oenegé que recoge bicis usadas, las repara y entrega a gente necesitada), para transportar los libros hasta Valencia. «Barallamos un montón de opcións e Seixo foi o que máis xenerosamente se ofreceu a levalos. A loxística era complicada porque, aínda que non teñen moito volume, pesan un montón. De feito, tivemos que cambiar as caixas nas que estaban porque se deterioraron e houbo que empaquetar todo de novo», apunta la docente del Pío XII. «Non queriamos que a axuda fora a un lugar calquera, queríamos poñerlle nome e cara á xente que a vai recibir. Alí estamos en contacto con Marta Lacomba, que xunto coa dirección do Carme de Miquel vai recibir a doazón este sábado, que era o día que podían abrir o centro para nós», añade.

Así es cómo unos cuadros hechos con mucho amor por un grupo pequeños de Compostela acabaron convirtiéndose en una nueva biblioteca para unos niños que de la noche a la mañana se vieron sin un libro al que agarrarse en medio de la tragedia.