El club colombófilo sigue esperando desde hace dos años que el Concello de Santiago le ceda un local: «Al principio la concejala al menos cogía el teléfono»
AMES
El presidente del colectivo, Francisco Vázquez, asegura que el Concello les informó de que estaba todo listo
29 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.«Todo son promesas y más promesas incumplidas», denuncia Francisco Vázquez, presidente del Club Colombófilo Alas Compostelanas, que aguarda desde hace más de dos años por la cesión de un local que comenzó a tramitarse con la entonces edila socialista Esther Pedrosa y que ahora depende de Pilar Lueiro.
La primera vez que les anunciaron que contarían con la escuela unitaria de A Susana para sus actividades fue en el anterior mandato. En un principio, les ofrecieron incluso las llaves para que comenzarán a trasladar sus cosas, pero después les recomendaron esperar a que estuviera firmada la cesión. La anterior concejala les había asegurado que «estaba todo resuelto». Cuando se produjo el cambio en el gobierno local, tras las municipales de mayo del 2023, Lueiro les comentó que así era, y que todo sería «cuestión de semanas». Pero han pasado dos años y medio y siguen esperando la cesión. «Al principio, al menos, nos cogía el teléfono la concejala y nos ofrecía más promesas, pero ahora ni siquiera nos atiende», lamenta Vázquez. Por lo que han averiguado, el problema es que «todo está parado en Patrimonio del Ayuntamiento». Para Vázquez «es increíble que no sean capaces de sacar adelante una cuestión que es de gestión». El club compostelano es el único sin local en Galicia. No tenerlo supone perder eventos y no poder seguir creciendo, indica Vázquez. Y mucho más, detalla el presidente del club compostelano, como «no tener un lugar donde recibir a los participantes de exposiciones nacionales», y carecer de un espacio para hacer cursos, exhibiciones, preparar competiciones y cumplir el sueño de crear una escuela que permitiría que jóvenes generaciones se sumen a esta práctica, algo, subraya Francisco Vázquez, indispensable para que no se pierda.
Para todas estas actividades solo cuentan con la voluntad de socios que ceden espacios de sus casas para guardar material y para entrenamientos. El problema, advierte Vázquez, es que «no son capaces de sacar adelante nada». Hace meses les ofrecieron locales en Rois y en Ames, pero les parece lamentable que un club de Santiago tenga que irse fuera.
El club colombófilo compostelano nació hace 80 años y forma parte de la federación gallega, en la que están integrados un total de 16 clubes gallegos.