La Voz / Santiago

Llevaba tiempo el gordo sin dejarse ver por Santiago y sus concellos limítrofes. Y ayer el primer premio del sorteo extraordinario de Navidad fue celebrado en hasta siete administraciones de la zona, la más afortunada de toda Galicia. El epicentro de la fortuna se concentró este año en un radio de 20 kilómetros, en los que vendieron 35 décimos del 03347, dotados con 14.000.000 euros.

La principal lluvia de millones fue a parar al municipio de Teo, la mayor parte en un local inaugurado este mismo año en la travesía de Montouto, a solo diez minutos en coche de la capital gallega. Pasadas las doce y media de la mañana ya se sabía en la administración de lotería A Sorte de Cacheiras que habían dado 6,4 millones del gordo, una cantidad celebrada con champán y mucha expectación, porque nadie parecía saber a dónde habían ido a parar esos 16 codiciados billetes, ni siquiera los propios responsables del despacho.

Por eso ayer se podía ver a la gente a las puertas de los negocios del barrio, escudriñando a todo el que iba en dirección a la administración afortunada para tratar de adivinar por la cara sonriente o el paso acelerado si era uno de los que el bombo alegró el día. La fortuna también sacudió una mañana triste con otros 2,4 millones en un estanco del mismo municipio, en Pontevea, lindando con la provincia de Pontevedra.

Justo la mitad del dinero que cayó en Teo (4,4 millones de euros) fue a parar a cuatro puntos de Compostela. En la Raxería San Marcos, uno de los establecimientos hosteleros más populares de la zona norte de Santiago, pegado a la vieja carretera del aeropuerto, desbordaba la alegría cuando aún no había concluido el sorteo. Javier Suárez, titular del local, vendió por máquina ocho décimos del gordo, por lo que repartió 3,2 millones.

Ni él ni sus empleados sabían quienes pueden ser los agraciados, aunque sospechan, y así lo confirmaban varios clientes entre susurros, que probablemente son vecinos del barrio. Nadie que se atribuyese uno de esos décimos apareció por la raxería. En ella, Suárez exhibía una lista de números que ofreció a sus clientes, acabados en 74 y 47. Ahí estaba el gordo. ¿Por qué esas combinaciones de 7 y 4? Por su año de nacimiento, 1974. El número 03347 fue la tercera opción de su lista con esa terminación cuando las dos primeras se habían agotado.

También hubo brindis en otras tres administraciones de lotería del sur de la capital gallega, a donde raramente llegan los peregrinos. En cada uno de sus locales se adquirió un décimo premiado con 400.000 euros a través del terminal, por lo que se desconoce quién los compró.

Corazonada en O Pino

La última ráfaga del gordo llegó a O Pino. «Ayer tenía la corazonada que iba a darlo», afirmaba Maica Mera, del bar O Muíño, de Pedrouzo-Arca. Y su premonición se cumplió. De la terminal sacó dos de los boletos agraciados. Mientras en el local se descorchaba el cava para festejar el premio con los clientes, ella iba atando cabos y está convencida de que ambos décimos se los llevó la misma persona. Eso sí, ella tampoco es capaz de asegurar si fue un vecino de la zona o a algún peregrino, ya que son muchos los que también acaban probando fortuna mientras realizan el Camino.

Y, por si no estuviese suficientemente repartido, en Val do Dubra, Santa Comba y Santiago cayeron otros dos quintos premios del sorteo de Navidad que, casualmente, también empezaban en 0. Los coletazos del 07568 llegaron a Bembibre y los del 02308 a la zona monumental santiaguesa y a la comarca xalleira. Aunque solo fue un décimo de 6.000 euros en cada caso, dará para un buen homenaje en estas fiestas.

 

Piden la víspera del sorteo el número que tocó y se quedan sin él por estar agotado

En el municipio de los afortunados también hubo mucha mala suerte. Y es que la falta de previsión le jugó una muy mala pasada a varios vecinos que, de seguro, no volverán a dejar para última hora la compra de sus billetes para el sorteo extraordinario de Navidad. Así lo cuenta Ángeles Cacheiro Durán, titular del estanco de Teo donde cayeron 2,4 millones.

Por algún motivo, el 03347 es una combinación que gusta especialmente en el lugar. «El año pasado sé que ya jugaron varios a ese mismo número. Lo hacen siempre. Son un grupo de vecinos de este ayuntamiento», explica la lotera de Pontevea con cierto recelo, tratando de no revelar más información de la debida. Cuenta que justo el día anterior al sorteo acudieron a su estanco para pedir expresamente ese guarismo, el mismo que resultó premiado con el gordo. «Esta vez se acordaron tarde, porque ya estaba agotado. La persona que vino decidió al final echar ese número para el sorteo del Niño», comenta. «Fue mala suerte, muy mala. La chica que vende el pan al lado (en la panadería Toño, que está puerta con puerta con su local) también lo quería, porque el año pasado ya lo había cogido, y tampoco se lo pude dar. Hoy vino su padre y casi lloraba», relata.

¿Por qué tanta gente interesada por el número premiado? «No lo sé. Debieron decidir entre ellos pedirlo. O fue una casualidad, lo desconozco», señala Cacheiro, quien se estrenó con un premio millonario en una jornada que, de entrada, parecía mala. «Esta mañana tuve que ir a un funeral y, cuando llegué, la chica que tengo trabajando aquí me dijo que le habían llamado diciendo que habíamos dado el gordo», cuenta. «Al final era verdad y estamos muy contentas de repartirlo», continúa. Vendieron seis de los décimos premiados con 400.000 euros por terminal. Podrían haber sido más, si hubieran acudido antes a la administración.

El cero trae la suerte de nuevo a Compostela

Muchos huyen de las combinaciones bajas, pero han sido las que más fortuna repartieron

P. Calveiro

El primer gordo que vino a parar a Santiago, hace once años, era un número que empezaba por cero (06381), pero también el que cayó ayer en la capital gallega. El 03347 desataba las celebraciones desde San Marcos hasta Castiñeiriño, pasando por el Ensanche. Aunque muchos huyen de las combinaciones bajas, estas parece que están tocadas con la varita de la suerte en la zona de Compostela, ya que los otros dos quintos premios también llevan el cero al frente.

«Aquí no colgamos en ventanilla décimos inferiores a 10000, porque no gusta que empiecen por cero. Por eso sé que el décimo premiado que vendimos de 6.000 euros fue por terminal», explicaba sobre el mal fario que rodea al cero el responsable de casa de venta de lotería, frutos secos y golosinas de la praza da Inmaculada. Lo cierto es que el cero trajo de nuevo mucha alegría a la capital, especialmente en los lugares donde tocaron los once billetes del gordo. «Estamos cantando y celebrando como si nos hubiese tocado a nosotros», indicaban desde la administración de Castiñeiro, donde despacharon uno de los tres décimos sueltos dotados con 400.000 euros vendidos en el sur de la ciudad.

En sus administraciones de Santiago de Chile y A Rosa, Mariola Cortizo y Concepción Quiles vivían los minutos posteriores al sorteo, casi, como si el gordo les hubiese tocado a ellas. Ante tres botellas de cava a punto de descorche, Mariola recordaba que su madre repartió hace unos años un quinto premio del sorteo de Navidad, y expresaba un sentir extrapolable a toda la sociedad compostelana: «Parece que está llegando la suerte, nos lo merecemos». Concepción Quiles, que recientemente repartió un primer premio de un sorteo ordinario de la lotería, se deshacía en nervios en espera de que le confirmaran el número de décimos vendidos. Sabía de uno que se despachó por terminal, y tenía la esperanza de más. Al final, como en los otros dos casos, fue solo uno. «Me he quedado un poco desinflada, esperaba que fuese más», decía un tanto decepcionada la titular de El Filón de Oro.

El mayor pedazo del pastel fue servido por la Raxería San Marcos. Allí no había ni pizca de decepción, sino muchos comentarios, en tono de confidencia, entre los muchos clientes sentados a la barra o en las mesas del comedor. Javier Suárez asumió la titularidad del establecimiento hace dos años, después de casi dos décadas trabajando en él como empleado. Pero como el día de ayer, no hubo ninguno. Sonríe ante la pregunta de si sabe quién o quiénes son los afortunados, y responde que no, aunque cree que pueden ser vecinos de la zona. Atiende con asombrosa paciencia a los medios de comunicación y al mismo tiempo a sus clientes, y enseña la lista de números anotados en un papel en el que estaba el 03347 de los ocho décimos -3,2 millones de euros- ocupando la tercera posición entre los acabados en 47. Los otros dos se habían agotado. ¿Por qué la terminación 47? «Gústanme eses números. Eu nacín no 74 pero como na Primitiva non o hai, na lotería de Nadal ofrecín números acabados en 74 e 47. Colleunos quen quixo».

Ni un año abiertos y toca

A poco más de cinco kilómetros del centro de Santiago, en la travesía de Montouto, empezaba a correr el champán cuando se supo que el gordo había dejado allí más de 6 millones de euros. Pese a la gran expectación, no llegó a aparecer o dar noticias de vida ninguno de los afortunados. Es el primer premio importante que da administración que dirigen Alba Vinque y su marido, que se trasladaron esta primavera al local donde ayer celebraban su primer gordo. «No llevamos ni un año aquí y ya tocó», decía una de sus empleadas, Rosa Liñares.

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Catorce millones en un radio de 20 kilómetros