Nené Barral, exalcalde de Ribadumia, es uno de los catorce acusados en el juicio de la operación Trucarro

La Fiscalía le pide un año y nueve meses de cárcel como responsable de un taller que presuntamente vendió un coche con el cuentakilómetros manipulado


Santiago

Cuando se destapó la operación Trucarro, fue un gran escándalo en toda Galicia porque en la trama investigada por la presunta manipulación de cuentakilómetros de coches que después eran vendidos de segunda mano estaban implicados concesionarios y talleres de toda la comunidad. Algunos de gran prestigio y volumen de negocio. Pasada esa década, el caso se ha diluido de forma notable y en el banquillo de los acusados la única cara conocida es la de José Ramón Barral, Nené Barral, el que fue exalcalde de Ribadumia con el PP y que después lideró una lista independiente contra los populares que a punto estuvo de arrebatarles la alcaldía del municipio arousano.

A Nené Barral la Fiscalía le solicita un año, nueve meses y un día de prisión por ser el responsable de uno de los talleres en los que presuntamente se vendió un coche cuyo cuentakilómetros había sido manipulado mediante el soporte técnico aportado por el principal acusado en la causa, el alemán Johann Grimm, propietario de una nave de Milladoiro (Ames). A él le solicitan penas que, en la práctica, le pueden representar unos siete años de prisión, los mismos que a sus cuatro empleados, también acusados.

Su implicación en la operación Trucarro es para Nené Barral un asunto menor. Su petición de pena no le obligaría a entrar en prisión y mucho menos después de que la Fiscalía haya anticipado que modificará a la baja las penas de todos los acusados porque les aplicará la atenuante de dilaciones indebidas, toda vez que el caso ha tardado nada menos que diez años en llegar a juicio.

Su acusación en el caso Trucarro es pa5ra Nené Barral un asunto menor. Sin duda alguna, tiene otros frentes más importantes ante sí. Recientemente, la Agencia Tributaria y el Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo le han implicado en la operación Zebra, una trama de blanqueo de capitales en paraísos fiscales. En el 2006, el exalcalde arousano ya llegó a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía de Pontevedra por el que esquivó una pena de ocho años de prisión como autor de dos delitos fiscales. A cambio de admitir su culpabilidad aceptó un año de cárcel y 700.000 euros de multa. Antes, el ministerio público había archivado, considerando que estaba prescrita, una pieza separada contra él que lo situaba moviendo dinero aparentemente injustificado en Suiza.

El nombre de José Ramón Nené Barral está ligado desde hace decenios al contrabando de tabaco en ña ría de Arousa, pero nunca ha sido condenado y su máxima pena fue esa multa de 700.000 euros que aceptó pagar por delito fiscal. No obstante, su calendario judicial no deja de complicarse. Además de la causa en Lugo, tiene otra en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vilagarcía. La Fiscalía pide para él 10 años de cárcel y multa de 15 millones al situarlo al frente de una organización dedicada al contrabando de tabaco por la que fue detenido en el 2001 y que le obligó a soltar el bastón de mando. La investigación incluye escuchas en el teléfono del que fue su despacho en la alcaldía hablando con funcionarios de Vigilancia Aduanera también acusados.

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Nené Barral, exalcalde de Ribadumia, es uno de los catorce acusados en el juicio de la operación Trucarro