La frontera entre la realidad física y la virtual se diluye en el Museo Gaiás
SANTIAGO CIUDAD
La nueva muestra reúne 80 piezas para reflexionar sobre el mundo virtual
04 feb 2026 . Actualizado a las 19:29 h.¿Qué es la realidad? ¿Somos cuerpo o datos? ¿Hemos traspasado la pantalla? ¿Ya es imposible vivir únicamente en la realidad física? ¿Ahora la adaptación de la especie debe ser al hábitat virtual? ¿Estamos preparados para esa migración y habitar entre dos mundos? Estas y otras muchas preguntas retumban tras visitar Mundo expandido. Entre o físico e o virtual, la exposición que este jueves abrió sus puertas en el Museo Gaiás. La muestra reúne ochenta piezas que no solo ofrecen un repaso histórico desde el siglo XV hasta la actualidad por ese afán del ser humano de habitar y crear otros mundos simulados, sino que también invita a la reflexión sobre los efectos de la explosión de esa realidad virtual. «Esta es una exposición que debería deixarnos preguntas e, incluso, algunha inquietude», afirma Miguel Cajigal, uno de los miembros del equipo de mediación de la Cidade da Cultura, en el transcurso de un recorrido que incluye objetos históricos, instalaciones inmersivas, videojuegos, aplicaciones de realidad aumentada y reflexiones de más de veinte artistas.
El recorrido expositivo por este proyecto de la Fundación Telefónica comienza con la pieza interactiva del artista suizo Marc Lee, la cual recoge datos en tiempo real de 10.000 ciudades de todo el planeta —entre ellas las gallegas Santiago, Ourense y Vigo—. Una obra que reflexiona sobre cómo las urbes cada vez se parecen más entre sí.
La siguiente parada en un recorrido que por momentos hace sentir al visitante que va superando pantallas de un videojuego es para adentrarse en ese afán del ser humano por generar un mundo alternativo. Como hito inicial figura la aparición de la perspectiva geométrica en el siglo XV de la mano de Brunelleschi, para continuar con la caja óptica, el diorama, el mutoscopio, las cámaras y visores estereoscópicos, entre otros. No falta tampoco la película de los hermanos Lumière La llegada del tren (1896).
La tercera sala de la muestra está dedicada a la creación de mundos, desde uno de los juegos pioneros de la construcción de tu propia ciudad, Simcity, hasta el programa Flight simulator que permite convertirse en un piloto de avión. A partir de ahí, Mundo expandido invita a traspasar ya definitivamente la pantalla. En este apartado se recoge cómo es Londres visto desde un coche autónomo, virtualizaciones de humanos —cada vez más frecuentes en la investigación biomédica—, hasta los gemelos digitales, incluyendo el proyecto de Tuvalu Metaverse, que busca que Tuvalu permanezca una vez que el cambio climático provoque la desaparición de este país. Precisamente, las «fricciones entre esa realidad física y virtual» toman forma en la obra interactiva Bounding box, del artista Solimán López, de manera que a cada salida del cubo, el sistema reacciona con un sonido. Una sala en la que el visitante se puede convertir también en el líder de una fiesta.
El siguiente apartado pone el foco en los seres digitales, donde se puede ver la primera agencia de modelos digitales del mundo, además el visitante puede ver cómo su rostro se transforma. Todo ello sin olvidar la difícil distinción entre un rostro real y uno generado por la inteligencia artificial. El cierre expositivo se centra en las comunidades virtuales y las interacciones que estas ofrecen con el mundo real, con esas parcelas adquiridas en el metaverso. El colofón, un viaje al Singapur del 2065. «Esta exposición vainos permitir reflexionar sobre cal é o camiño que temos que seguir», manifestó el conselleiro de Cultura, José López, durante la inauguración en la que estuvo acompañado por la jefa de exposiciones de la Fundación Telefónica, Maria Brancós Barti. La muestra podrá visitarse hasta el 30 de agosto.