El cierre administrativo en EE. UU, sin visos de solución


redacción / agencias

La parálisis parcial de la Administración estadounidense, que afecta a unos 800.000 empleados y ha obligado a suspender distintos servicios, entró hoy en su cuarta semana sin que el presidente, Donald Trump, y los líderes demócratas hayan cedido un milímetro sobre el muro fronterizo.

Trump, que reclama 5.700 millones de dólares para la construcción de la muralla en la frontera con México, redobló sus críticas contra los demócratas, a los que acusó de estar de celebraciones en Puerto Rico.

«He estado aquí todo el fin de semana», dijo Trump a periodistas antes de desplazarse a Nueva Orleans para asistir a un encuentro con agricultores, y se quejó que, entretanto, muchos de los demócratas estaban en Puerto Rico «celebrando algo», que, apuntó, podía ser la paralización parcial de la administración gubernamental.

Volvió a esgrimir su principal argumento para construir la barrera: «Tenemos una gran crisis, una crisis humanitaria en la frontera» sur, insistió Trump, quien se trasladó la semana pasada a esa zona para reunirse con autoridades locales.

Una delegación bipartidista del Congreso estadounidense, liderada por miembros del Caucus Hispano -todos demócratas-, visitó este fin de semana Puerto Rico para conocer, entre otros, el proceso de recuperación de la isla tras el paso del huracán María.

Sin una reunión a la vista para hoy y mientras Trump planea recibir en la Casa Blanca a los Tigers de Clemson, campeón nacional de fútbol americano universitario, la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, se refirió al cierre en su cuenta de Twitter.

«¿La verdad? Los republicanos comenzaron el cierre de Trump y los demócratas están trabajando para ponerle fin», escribió Pewlosi, quien junto al líder de la minoría de su partido en el Senado, Chuck Schumer, ha estado al frente de las conversaciones para levantar la suspensión parcial de la Administración.

En una frase directa al presidente, Pelosi le urgió que deje de interponerse en el camino para reabrir las actividades gubernamentales y que el Senado vote el fin del cierre administrativo.

La dirigente demócrata respondió así a otro mensaje en la misma red social de Trump en el que aseguraba que Schumer y Pelosi pueden acabar con el cierre en 15 minutos y los culpaba de la actual situación.

También Schumer se pronunció en Twitter sobre el discurso que hoy el presidente estadounidense pronunció ante la Convención Anual de Granjeros y Agricultores y le recordó que el Departamento de Agricultura no podrá pagar la ayuda prometida durante el «cierre de Trump».

«Señor presidente: si quiere ayudar a los agricultores, vuelva a abrir la Administración», solicitó Schumer, quien indicó que el Departamento de Agricultura no puede implementar las nuevas disposiciones de la Ley Agrícola y que los productores del campo tampoco pueden obtener préstamos.

El cierre administrativo llegó así al día 24 sin que se anticipe alguna fórmula para acercar posiciones frente al muro, un proyecto que, según una investigación publicada por el diario The Washington Post, puede tener un coste total de al menos 25.000 millones de dólares, tardar más de 10 años y requerir unos 10.000 obreros.

La agencia S&P Global Ratings ha calculado que esta situación ha supuesto una pérdida de 3.600 millones de dólares y de prolongarse otras dos semanas sumará 6.000 millones de dólares, un coste superior al que la Casa Blanca requiere para construir el muro con México.

Este cierre parcial superó al acontecido durante el mandato de Bill Clinton (1993-2001), entre el 16 de diciembre de 1995 y el 6 de enero de 1996.

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