Inditex firma un acuerdo de colaboración creativa de dos años con el célebre diseñador, que «reinterpretará» los archivos de su marca principal
17 mar 2026 . Actualizado a las 17:53 h.A mediados de diciembre, John Galliano (65 años) abandonó repentinamente la dirección creativa de Maison Margiela. Nada trascendió entonces de los planes de futuro de un diseñador que, tras debutar en Givenchy, comandó el equipo de diseño de Christian Dior durante 15 productivos años; prenda que tocaba, prenda que convertía en icono. Su aura se oscureció sin embargo en el 2011 cuando la industria le dio la patada por emprenderla a insultos antisemitas contra unos clientes de una cafetería del barrio parisino Le Marais «en un visible estado de embriaguez». El gibraltareño se recluyó durante tres años para rehabilitarse y en el 2014, ya despejado, tomó las riendas de una casa en horas bajas y la catapultó de nuevo al estrellato. «Nunca dejaré de soñar», dijo al irse.
Solo tres meses después —hace ahora un año—, se plantó en A Coruña para visitar a su reciente íntima amiga Marta Ortega y, de paso, impartir una charla motivacional en el cuartel general de Inditex, en Arteixo. Ahora se sabe que en aquel encuentro se forjó también su vuelta al ruedo: Galliano y Zara han firmado un acuerdo de colaboración creativa de dos años para «reinterpretar» los archivos de la marca. La primera colección llegará a las tiendas en septiembre.
El enfant terrible de la moda trabajará a partir de piezas de temporadas pasadas, deconstruyéndolas y transformándolas para dar forma a nuevas creaciones, explica Inditex a través de un comunicado. «Guiadas por un proceso de alta costura y una visión de autor, las distintas colecciones se presentarán por temporadas a lo largo de la colaboración», añade escuetamente la nota de la compañía. Según Vogue, Galliano lleva desde enero trabajando en secreto en un taller «en algún lugar de París». Ya ha creado varios prototipos para este nuevo proyecto y, aunque no quiso dar muchos detalles, en la última Semana de la Moda adelantó que la colaboración se basa en «la forma» y «la proporción», y que su intención es no encasillarse en ninguna categoría, «trascendiendo el género y las estaciones». «Cuando veamos las muestras, podremos comprobar hasta dónde puedo llegar sin arriesgarme», añade en las declaraciones recogidas por el citado medio.
También durante la pasarela parisina, el diseñador relató que conoció a Marta Ortega a través de su fundación, MOP, y «las maravillosas exposiciones que organiza». «A través de ellas, empezamos a entablar una amistad. Me gusta mucho su franqueza», admitió. Al parecer, Galliano se mostró emocionado de embarcarse en un proyecto novedoso; nunca —dijo— había hecho algo parecido. «Incluso a mi equipo, tengo que recordarles a diario: “No, no es esto ni aquello. Estamos reescribiendo” —precisó—. Está siendo muy divertido y creo que es algo muy positivo que hacer en este momento; es realmente sostenible desde el punto de vista creativo, lo cual me resulta muy interesante».
Si algo entusiasma especialmente a Galliano, recoge Vogue, es la idea de que su ropa pueda ser accesible a un público completamente nuevo, poder poner su talento a disposición de una enorme plataforma como la de Inditex y trabajar con los recursos que le ofrece la firma gallega. Sobre su regreso, apeló al «tercer acto de la vida», «el más importante». «Y puede ser el más divertido», añadió.
Su fichaje forma parte de una estrategia amplia de Inditex para alinear a Zara con el lujo contemporáneo, asociándose con grandes talentos creativos. Su perspectiva va más allá de la moda. La marca trabaja desde hace años con la perfumista Jo Malone y el arquitecto Vincent Van Duysen, y ha desarrollado su propio Zacaffé.