Un ornitólogo de Cariño, entre los viajeros del crucero con hantavirus

U. Rodríguez / G. Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

El barco con los pasajeros infectados, al fondo, en una imagen tomada desde Cabo Verde
El barco con los pasajeros infectados, al fondo, en una imagen tomada desde Cabo Verde Stringer | REUTERS

La familia de Ricardo Hevia, que estaba realizando un viaje de expedición con amigos, ha confirmado que se encuentra bien. Los tres infectados serán evacuados a Países Bajos y el barco se dirigirá a las Islas Canarias, según ha confirmado el Ministerio de Sanidad

06 may 2026 . Actualizado a las 07:14 h.

La crisis sanitaria a bordo del crucero MV Hondius, tras detectarse un brote de hantavirus, tiene también impacto en Galicia. Según han confirmado a La Voz fuentes de la consellería Sanidade, entre los 14 españoles que viajan en el buque —actualmente frente a las costas de Cabo Verde— se encuentra un pasajero gallego. Según confirmó la familia, se trata del ornitólogo Ricardo Hevia, natural de Cariño. Sus allegados aseguran también que «está perfectamente». El Ministerio de Sanidad mantiene un seguimiento estrecho de su estado aunque, por el momento, los 14 nacionales a bordo se encuentran fuera de peligro y no presentan la sintomatología que ya se ha cobrado la vida de tres pasajeros extranjeros. Las autoridades gallegas permanecen atentas a la decisión de la Organización Mundial de la Salud sobre el desembarco final.

España acogerá en Canarias al crucero a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en «cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario», según ha informado el Ministerio de Sanidad este lunes por la noche. A esto se une que las autoridades españolas también han aceptado una petición formal del Ejecutivo de Países Bajos para acoger al médico del crucero MV Hondius, que se encuentra en situación grave, y que será trasportado a Canarias en un avión hospitalizado en las próximas horas. El Gobierno español dará a conocer los detalles del protocolo tan pronto como sean definidos por la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) e informará «puntualmente sobre su implementación», según Sanidad.

El buque está inmerso también en la evacuación de dos personas que actualmente requieren atención médica urgente, así como la de la pasajera relacionada con el huésped fallecido el 2 de mayo. El traslado se realizará mediante dos aeronaves especializadas. Desde Cabo Verde, los pacientes serán evacuados a los Países Bajos. Una vez que estas tres personas hayan sido trasladadas a salvo del buque y se encuentren en tránsito hacia los Países Bajos, el MV Hondius comenzará su reposicionamiento. Ahora el plan es dirigir el rumbo a las Islas Canarias, a Gran Canaria o Tenerife, lo que llevará 3 días de navegación», apuntaron desde la naviera sobre sus próximas acciones.

Según Sanidad, el puerto canario al que llegará aún no ha sido definido. Una vez allí, tripulación y pasajeros serán convenientemente examinados, atendidos y trasladados a sus correspondientes países. El proceso será articulado mediante un protocolo común de manejo de casos y contactos elaborado por la OMS y el ECDC, y contará con todas las garantías de seguridad necesarias, ha explicado Sanidad en un comunicado. Tanto la atención médica como los traslados se realizarán en espacios y transportes especiales habilitados ad hoc para esta situación, evitado todo contacto con la población local y velando en todo momento por la seguridad del personal sanitario. La Organización Mundial de la Salud ha explicado que Cabo Verde no puede realizar esta operación y que las Islas Canarias son el lugar más próximo con las capacidades necesarias.

La polémica por el desembarco

La propuesta del Ministerio de Sanidad de este mismo martes era evacuar en Cabo Verde a los casos sintomáticos y los contactos de alto riesgo y que el barco continuase sin efectuar escala en Canarias. «Se va a intentar que en Cabo Verde se evacúen los casos sintomáticos y los contactos de alto riesgo (hay uno identificado, y se evaluará si hay otros más)», informaba el departamento que dirige Mónica García.

En ese caso, Sanidad apuntaba a que «no habría motivo clínico para realizar, en nuestra opinión, una escala en las Islas Canarias salvo que aparecieran nuevos casos sintomáticos durante el trayecto entre Cabo Verde y las Islas Canarias». Si esto ocurriera, explicaban, «por el principio de prestación de socorro, estaría justificada la atención».

La cita fundamental durante la tarde para tomar una decisión era efectuar una revisión del buque por parte de un equipo de epidemiólogos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, señalaba era que el barco continuase hasta las Islas Canarias y, allí, en colaboración con las autoridades españolas, fuese desinfectado y sometido a una «investigación epidemiológica completa», incluyendo una evaluación del riesgo de los pasajeros.

«Estamos colaborando con las autoridades españolas, que han dicho que recibirán el crucero para llevar a cabo una investigación exhaustiva», decía la directora del Departamento de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove. 

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, también optaba porque el barco no atracase en las islas. Así, según explicaba a la ministra de Sanidad, Mónica García, lo «razonable» era que el crucero afectado por un brote de hantavirus fuese atendido en Cabo Verde, «si no hay peligro para la vida de las personas». 

Siete casos 

Desde la OMS se han notificado siete casos, aunque hay dudas sobre uno de ellos, que después de presentar un poco de fiebre se ha recuperado y ahora se encuentra totalmente asintomático. Dos de esas personas son miembros de la tripulación y la propia naviera ha comunicado que «necesitan atención médica urgente». Hasta el momento, esta crisis ha dejado tres fallecidos. 

Todas las alarmas saltaban el pasado 2 de mayo cuando la OMS recibió una notificación sobre un brote de enfermedad respiratoria aguda grava a bordo de este pasaje por el Atlántico Sur. Según explica Sanidad, el 6 de abril, un pasajero inició un cuadro caracterizado por fiebre, cefalea y diarrea leve mientras se encontraba a bordo. En los días siguientes, su estado clínico empeoró progresivamente, falleciendo el 11 de abril sin que se llegaran a realizar pruebas microbiológicas. El cuerpo fue desembarcado en la isla de Santa Elena el 24 de abril. Ese mismo día desembarcó también un contacto estrecho del caso anterior, que presentaba síntomas gastrointestinales. Su situación clínica presentó un rápido deterioro por lo que fue trasladada vía aérea a Sudáfrica, falleciendo pocas horas después en el hospital, el 26 de abril. Días más tarde, el 4 de mayo, se confirmó mediante PCR que la causa fue una infección por hantavirus. 

Ya el 24 de abril, de nuevo navegando, un tercer pasajero comenzó a tener síntomas y su estado se agravó en los siguientes días por lo que fue evacuado a Sudáfrica el 27 de abril, donde se encuentra en la unidad de cuidados intensivos. Su positivo se confirmaba el 2 de mayo.

El 28 de abril, un nuevo pasajero desarrolló neumonía y falleció el 2 de mayo, día de la alerta internacional.

Casos sospechosos

Según informa la OMS, este martes había dos casos sospechosos y un contacto de alto riesgo con fiebre y síntomas gastrointestinales. Se trata de las tres personas que van a ser evacuadas en las próximas horas a Países Bajos. 

En datos

La embarcación lleva actualmente a 147 personas, de los cuales 88 son pasajeros y 59 miembros de la tripulación, de un total de 23 nacionalidades. La empresa operadora del MV Hondius, Oceanwide Expeditions, las cifró este lunes en 149, incluyendo 23 nacionalidades diferentes. El grupo más numeroso son filipinos (38), seguidos de británicos (23) y estadounidenses (17). En el buque hay 14 españoles (Moncloa confirma que son 13 pasajeros y un tripulante). Por el momento se sabe entre esos 14, hay cinco catalanes, tres madrileños, un gallego y una valenciana. También hay un pasajero argentino y un tripulante guatemalteco.

La OMS aseguraba este martes que la hipótesis más plausible es que esta infección se produjese fuera del crucero. «Teniendo en cuenta la duración del período de incubación del hantavirus, que puede oscilar entre una y seis semanas, nuestra hipótesis es que se infectaron fuera del barco», explicó Maria Van Kerkhove.

El buque zarpó de Ushuaia, en Argentina, el pasado 1 de abril y navegó por el Atlántico Sur, con diferentes escalas. Dos de los pasajeros fallecidos habían realizado un viaje por Sudamérica, incluyendo Argentina y Chile, antes de comenzar este crucero. «Se desconoce el grado de contacto de los pasajeros con la fauna local durante el viaje o antes del embarque en Ushuaia», dijo la OMS este martes. Los expertos de la OMS apuntan a que el contagio inicial podría haberse desencadenado por algún tipo de roedor, sus excrementos o saliva, y que esto ocurrió antes de que la o las personas infectadas abordaran el crucero. «Se desconoce el grado de contacto de los pasajeros con la fauna local durante el viaje o antes del embarque en Ushuaia», dijo la OMS este martes.

Una segunda hipótesis tiene en cuenta que varios de los participantes en la expedición se dedicaban a la observación de aves y a otras actividades relacionadas con la fauna silvestre, y que en algunas de las remotas islas que visitaron -figuran la Antártida, Georgia del Sur, la isla Nightingale, Tristán da Cunha, Santa Elena y Ascensión- hay poblaciones importantes de roedores, que son el reservorio del hantavirus.

Los 147 pasajeros permanecen en la medida de lo posible dentro de sus cabinas, manteniendo la distancia física y evitando interacciones sociales. La OMS evalúa como «bajo» el riesgo para la población en general, aunque continúa con su vigilancia epidemiológica y puede actualizar en todo momento esta observación.

«Los hantavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades graves y la muerte. Se propagan principalmente a través de roedores. La vía más frecuente es la inhalación en un espacio en el que haya orina o excrementos de roedores, así como por contacto directo con roedores, con su orina, excrementos o saliva. También al tocar superficies contaminadas. La probabilidad de contagio interpersonal es muy poco probable, solo en casos de contacto muy estrecho y directo con un caso sintomático», señalaba este martes Moncloa.

La exposición suele producirse en actividades como limpiezas de edificios infestados de roedores o en zonas poco ventiladas. «Los casos humanos se notifican con mayor frecuencia en entornos rurales, como bosques, campos y granjas, donde hay presencia de roedores y las oportunidades de exposición son mayores», dice Sanidad.

Los síntomas más habituales son la fiebre, dolor muscular o problemas gastrointestinales que progresan en problemas respiratorios. El período de incubación es de entre pocos días a seis semanas. «Aun cuando se detectaran contactos de riesgo o casos sintomáticos entre los pasajeros españoles o hubiera que atender pasajeros enfermos en España, el sistema sanitario estaría preparado para atenderles con seguridad y reducir el riesgo al mínimo de nuevas transmisiones secundarias. El riesgo para la población española se considera muy bajo», apunta el Ministerio de Sanidad.