El proyecto que lleva el eclipse a los oídos de las personas con discapacidad visual: «Lo bueno de no ver es que puedes imaginar»

CARMEN NOVO REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Galicia probará cinco dispositivos especiales que transforman la luz del Sol en sonidos

05 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Dicen que la inmensidad del universo no entiende de escalas. Quizá por eso, en un trozo de plástico de no más de diez centímetros de largo, pueden convivir la Tierra, el Sol y la Luna. Se trata de un dispositivo con sensor de luz capaz de convertir la claridad ambiental en una melodía evolutiva. Bajo el impacto directo de los rayos solares el aparato emite unas notas aguda, claras como las de una flauta dulce. Con la llegada de la penumbra, transiciona a un tono intermedio, propio de un clarinete. En el ocaso se vuelve grave y profundo, como un violonchelo. Y, con la oscuridad total, se queda en silencio. Esta herramienta sensorial permitirá que decenas de gallegos con discapacidad visual puedan «escuchar» el eclipse total del 12 de agosto.

El instrumento, llamado Light Sound, lo ha desarrollado el Instituto de Ciencias del Espacio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en base a un modelo de código abierto diseñado por la Universidad de Harvard. Se trata de unas cajas pequeñas que, conectadas a unos auriculares o a un altavoz, traducen la claridad en sonidos. Así, a medida que la Luna va ocultando al Sol, la cadencia tonal desciende. Cuando se alcanza la totalidad, la progresión se invierte hasta recuperar las notas más agudas. «Solemos asociar el eclipse a una experiencia visual, pero el fenómeno afecta a todos los sentidos. Durante la totalidad, la temperatura desciende entre cinco y ocho grados; el ambiente cambia y lo sientes hasta en la piel», explica Jorge Rivero, el astrofísico del ICE-CSIC que está detrás del proyecto Eclipse inclusivo. Si el acontecimiento es perceptible a través de tantos sentidos, el oído tenía que ser uno de ellos. «Lo que hace este dispositivo es añadir la dimensión auditiva. Aunque genera un sonido sintético, permite que personas con discapacidad visual —y cualquiera que esté interesada en experimentar el espacio de forma diferente— vivan el eclipse desde otra perspectiva», continúa Rivero.

De los más de sesenta dispositivos distribuidos por el ICE-CSIC en la península, cinco han llegado a Galicia: uno se encuentra en el ayuntamiento de Lalín y cuatro a la Fundación ONCE de A Coruña. Desde allí, unas cuarenta personas con discapacidad visual —algunas con ceguera total y otras con baja visión— bajarán el día 12 de agosto a la playa del Orzán armados con sus gafas y con sus cajas de ruido. «Yo no sabía que un eclipse se podía escuchar. Me sorprendió y me emocionó mucho cuando empezaron a sonar los pitidos», comenta Ana, usuaria del centro, tras la explicación que les ofrecieron sobre el funcionamiento del dispositivo. Para ella, «sentir y tocar es ver».

¿Sabías que?

El eclipse del 2 de agosto de 1133 coincidió con la muerte del rey Enrique I de Inglaterra, un hecho que la población de la época catalogó como un funesto aviso del cielo

Antes, les dieron contexto. Recrearon a escala las esferas del Sol y de la Luna para simular sus órbitas de forma tridimensional. Para comprender la coreografía de los cuerpos, utilizaron unas cuerdas. También imprimieron en relieve diversas láminas táctiles. En una de ellas podían explorar el diagrama que ilustra el funcionamiento de un eclipse; palpar la franja de totalidad que atravesará la península. «Así nos aclaramos perfectamente», asegura un grupo de usuarias del programa mientras descubre el resto de localidades desde las que se podrá disfrutar de este acontecimiento celeste.

«Yo siempre digo que lo bueno de no ver es que puedes imaginar. Aquí te dan unas herramientas y, a partir de ellas, puedes imaginar cómo será el eclipse», sintetiza Alberto, que tiene ceguera total. Piensa que la jornada será toda una experiencia y espera que el tiempo acompañe. Para Jorge Rivero, testimonios como este le dan sentido a todo: «Lo que queríamos era poder motivar a gente que normalmente no tiene acceso a este tipo de actividades», comenta. No todos los días se puede ser testigo, tanto con los ojos como con el oído, de este hito astronómico.