O Ribeiro se reivindica en su feria como todo un territorio más allá del vino

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA RIBADAVIA / LA VOZ

AGRICULTURA

La Feira do Viño do Ribeiro inauguró su 63 edición en Ribadavia con más actividades y un palmarés de 50 premios internacionales en lo que va de año

01 may 2026 . Actualizado a las 19:49 h.

La comarca de O Ribeiro ya está viviendo su fiesta. La Feira do Viño en Ribadavia arrancó su 63ª edición con más actividades y atractivos para los miles de visitantes. El vino es solo la puerta de entrada a un lugar que ofrece patrimonio, naturaleza, historia, gastronomía y, por primera vez, artesanía. «O Ribeiro non só é un viño para beber», reivindicó la presidenta del consejo regulador, Concha Iglesias. Así es que este año participan más bodegas que el anterior. El veterano colleiteiro Antonio Míguez tuvo un puesto por primera vez: «Tiña ganas de estar porque é a nosa festa, é a oportunidade de dar a coñecer todo un territorio».

La cita vitivinícola celebró su tradicional inauguración con la Banda A Lira de Ribadavia y la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense como teloneros. Pocos embajadores mejores de toda la historia de O Ribeiro había para escoger como pregonero. Xosé Carlos Sierra se encargó este año del pistoletazo de salida de la feria, haciendo un recorrido por su evolución durante estas seis décadas así como del impacto que el vino la identidad de la comarca. El recinto ferial cuenta este año con más bodegas participantes, alcanzando las 29. Hablando de las elaboraciones de la D.O., la presidenta del consejo regulador, Concha Iglesias, destacó que en lo que va de año, acumulan más de 50 medallas en diferentes premios. Destacó las nueve conseguidas en el concurso internacional Mundus Vini o los 23 premios de Baccus. Y todo mientras afrontan cambios de consumo, el abandono del rural o incluso el efecto de las guerras.

La feria ya es mucho más que el recinto de la Alameda porque la viticultura va de la mano del turismo. Un año más, los puestos se complementan con catas, talleres de cocina, un recorrido turístico por O Ribeiro en autobús o conciertos. Por tercer año consecutivo, la feria cuenta con un restaurante propio para maridar la gastronomía local con los vinos de los productores de la denominación. A todo ese se suma este año por primera vez una feria de artesanía en la praza Maior, con artistas llegados de toda Galicia para ampliar la oferta de la cita. Todo lo organizado en la feria se centra en presentar toda la comarca. Así es que acuden figuras como la sumiller de El Celler de Can de Roca Marta Cortizas, una figura de referencia que vincula el vino con el territorio. Hará este sábado una cata comentada a las 17.30 horas. «Na feira únese todo o que representa o Ribeiro, a nosa historia e o noso traballo», defiende Antonio Míguez. La presencia de colleiteiros como él y bodegas está bastante equilibrado para mostrar los dos productores de la denominación. Precisamente para los viticultores más pequeños que solo trabajan con sus uvas, la feria es un momento importante en el que dar a probar sus nuevos vinos. «Son días bos, nótase nas vendas e axuda», asegura Jorge Alonso, de Adegas Celme. Aunque hay una parte de los asistentes que son fieles vecinos de la comarca, cada vez acude más gente de fuera que descubren los caldos de la denominación más antigua de Galicia. Sobre todo al coincidir con el día festivo y teniendo la suerte de disfrutar del buen tiempo, el recinto ferial se llenó desde primera hora, así como el casco viejo de Ribadavia.