España planea vedar la pesca en el Cantábrico para proteger cetáceos, tortugas y aves marinas
PESCA Y MARISQUEO
Transición Ecológica también propone obligar a los arrasteros a alejarse si atrapan más de tres cetáceos en un lance o alguno en dos
03 jun 2026 . Actualizado a las 04:45 h.Durante los tres años de implantación, el litoral gallego y el de las demás comunidades del Cantábrico se han librado de las vedas para proteger delfines en aguas francesas del Atlántico, que también afectaron a pesqueros de bandera y de capital español. Ahora, las cofradías gallegas y la Xunta de Galicia rechazan la pretensión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de imponer disuasores acústicos (pingers) para evitar la captura accidental de marsopas a los pesqueros de artes menores que faenen alrededor de Sálvora o al oeste de la isla de Ons o de las Cíes. A la espera de lo que suceda con esta nueva norma, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha preparado un proyecto de real decreto con más medidas para la protección y reducción de la captura accidental de cetáceos, aves y tortugas marinas. Entre ellas, prevé obligaciones como la de extender los disuasores acústicos o el embarque de observadores científicos, posibles vedas y forzar a los arrastreros a alejarse cuando atrapen más de tres cetáceos en un lance o alguno en dos.
Ahora a consulta pública, la normativa pretende afrontar las capturas involuntarias de todos los cetáceos y todas las tortugas marinas, así como de prácticamente todas las aves marinas. Se trata de garantizar su conservación porque son «especies vulnerables», algunas declaradas en peligro de extinción, así como de hacer un seguimiento de cuántas quedan atrapadas en aparejos pesqueros, con medidas que permitan «reducir o eliminar, cuando sea posible», la pesca accidental.
Concierne a todos los buques de bandera española, así como a los de otros pabellones que pesquen en aguas de jurisdicción nacional. Tal y como está elaborada, impone disuasores acústicos a todos los arrastreros de fondo y a los barcos que faenan con redes de enmalle en el caladero nacional del noroeste o en las aguas no españolas del golfo de Vizcaya. Si operan con redes de enmalle o de fondo o de arrastre de gran apertura vertical en el Cantábrico Noroeste, podrán verse obligados a embarcar observadores o a incorporar sistemas electrónicos que permitan controlar posibles capturas accidentales de cetáceos, tortugas o aves marinas. Serán proyectos pilotos de seguimiento de buques, que designará la Secretaría General de Pesca.
Cualquier arte pesquero que sea identificado como de riesgo para las especies a proteger, en las zonas sensibles que se definan, será susceptible de incorporar disuasores acústicos, de cambiar de aparejo o de «vedas específica para la mitigación de capturas accidentales». Si un arrastrero de fondo pesca sin querer cuatro o más cetáceos en un lance o alguno en dos lances consecutivos, tendrá que desplazarse «un mínimo de cinco millas desde el punto en el que se encontrara» para volver a lanzar las redes.
Además de continuar con el seguimiento de los varamientos de cetáceos, tortugas y aves marinas, con registros periódicos en todo el litoral español, si caen en los aparejos de los pescadores, estos «procederán, con la diligencia debida, a su liberación inmediata sin ocasionar daños al ejemplar». Deberán mantenerlos a bordo si es necesario para favorecer la recuperación del ejemplar. Excepto en buques cuyas dimensiones no lo permitan o en aquellos que faenen en aguas internacionales, si las especies a proteger mueren las conservarán a bordo si se considera necesario para que las analicen científicos. De no ser así, las liberarán identificando cada pieza con una etiqueta codificada.
En todos los casos y en cualquier caladero, las tripulaciones de los pesqueros tendrán que anotar en los diarios de pesca las capturas accidentales de cetáceos, aves y tortugas marinas. Este registro incluirá especie, número de ejemplares, estado vitgal, características morfológicas, tamaño aproximado, arte en el que han quedado atrapados, si presentan marcas de posible contacto anterior con otros aparejos, así como las coordenadas, la fecha y la hora.