Miles de aficionados compartieron manjares y fiesta en el Día de las Peñas
19 oct 2015 . Actualizado a las 15:28 h.Pulpo, vino, churrasco, pan, cerveza... Pero sobre todo deportivismo. El Día de las Peñas regresó a Riazor dos años después con más fuerza que nunca y un deseo de éxitos y fiesta por parte de todos los asistentes.
Miles de deportivistas participaron en una celebración que sirvió, además, para unir a dos aficiones que, más allá de diferencias entre grupos radicales de ambas, mantienen una excelente relación. Y es que en la fiesta deportivista no faltaron camisetas rojiblancas de hinchas que quisieron unirse a la celebración.
Desde el mediodía los aledaños del campo tomaron colorido. Miles de aficionados se congregaron en la zona. Muchos de ellos llegados desde diferentes puntos de la geografía gallega y algunos incluso de fuera de la comunidad autónoma.
El club, como institución, participó con su presidente, Tino Fernández, a la cabeza, además de algunos consejeros, entre ellos, el responsable del área social, Martín Pita. La plantilla también tuvo representación. El héroe de Bosnia, Haris Medunjanin, aprovechó que se quedó fuera de la convocatoria de Víctor para el encuentro de la tarde y se pasó por Riazor para atender a las numerosas solicitudes de fotos y autógrafos de la entregada afición.
Fue una celebración para todas las edades. Con hinchables y actuaciones para niños y sesión vermú para los mayores. Pero todo teñido de blanco, azul, amistad y compromiso por un club, el Deportivo por el que muchos de los asistentes ayer a la gran fiesta de las peñas llevan a sus espaldas miles de kilómetros de seguimiento.
Y entre tabla de pulpo y plato de churrasco, un buen sorteo de material del primer equipo de la ciudad para que muchos se llevaran un recuerdo de la jornada festiva.
Ya en el campo, Riazor registró la mejor entrada de la temporada. Esta vez sí se notó el Día de las Peñas, ya que según confirmó el propio club fueron varias decenas las que, no solo hicieron acto de presencia en el templo herculino, sino que arroparon al equipo pese a que el inicio del encuentro no fue el deseado y las cosas se pusieron incluso peor antes de lo previsto.
Al final, más de diez horas actos, fiesta, cánticos e ilusión «polas nosas cores», esas que lleva gravada a fuego el deportivismo, más allá de los resultados.
El alcalde y el ultra
Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, se sumó a la celebración del día de las peñas del Dépor. El alcalde departió amigablemente con algún conocido ultra que ha protagonizado incidentes como el de la pasada campaña, cuando en compañía de un grupo de radicales bajó al césped de Abegondo para parar el entrenamiento del Deportivo e increpar a algunos jugadores después de zarandear a un vigilante. foto césar quian