El fiscal asegura que Lendoiro mentía de forma intencionada en las cuentas

Tras describir cómo desfiguró durante años la situación económica del Deportivo con el fin de que no se descubriera que estaba en causa de disolución, pide el archivo de la causa


El documento de 20 folios remitido el pasado lunes por el fiscal Santiago Aba Garrote al juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña describe numerosas irregularidades cometidas por Lendoiro entre los años 2007 y 2012 al frente del Deportivo y que constituyen «evidentes ilícitos contables y mercantiles». Asume que hacía las cuentas «ad hoc» y que mintió año tras año en la deuda con Hacienda, lo que le permitía transformar de forma «ficticia» el patrimonio neto negativo en positivo y así, con una contabilidad inventada, evitar que se descubriera que el club estaba en situación de disolución y, por tanto, verse en la obligación de acogerse al concurso de acreedores.

Tras este escrito, ahora las partes deberán presentar alegaciones antes de que la magistrada Margarita de Ron Cambón decida si continúa adelante con el procedimiento y sienta a Lendoiro en el banquillo o archiva la causa, tal y como pide el fiscal.

Deuda con Hacienda

«No se correspondía con la reclamada por la administración». El fiscal detalla, de forma pormenorizada, cómo año a año, Lendoiro incluía una deuda con Hacienda en sus cuentas que era millonariamente inferior a la real. «La aplicación última de tal actuación era evitar la declaración de concurso conforme a lo dispuesto en la Ley», al encontrarse «en causa de disolución». Apoyándose en el informe de Hacienda, relata el fiscal cómo cada año había varios millones de diferencia entre lo declarado y lo certificado por la Agencia Tributaria. En algunos casos, más de cuarenta millones de euros.

Falseamiento

Transformaba el patrimonio negativo en positivo con tasaciones y revalorizaciones. Año tras año, explica el fiscal que Lendoiro mantuvo diferentes tasaciones de la Liga, «sin competencia alguna para variar o fijar los criterios/normas contables y emitir documentos con presunción de validez en este campo», y de concesiones administrativas para transformar el patrimonio neto negativo en positivo.

«Las infracciones contables indicadas fueron mantenidas por los investigados a pesar de haber sido advertidas con salvedades en el informe de auditoría. Lo expresado supuso mantener un patrimonio neto positivo ficticio, un resultado del ejercicio antes de impuestos positivo y ficticio y un fondo de maniobra mayor (que indicaba una capacidad irreal de atender los compromisos de la sociedad a corto plazo)», explica el ministerio público.

De este modo, tomando como ejemplo uno de los ejercicios investigados, el fiscal explica cómo en la temporada 2009-2010 el patrimonio neto, según las cuentas de Lendoiro, era de «18,7 millones de euros, frente a los reales -45,1 millones; un resultado del ejercicio (antes de impuestos) de 43.330 frente a los reales de -10,5 millones. El fondo de maniobra sería de -33,7 millones frente a los -10,8 millones que corresponderían si se aplicasen los criterios fiscales que contravenían las normas contables que habían empleado los investigados».

Estaba avisado

«El incumplimiento de la normativa contable era conocido por los investigados». El fiscal inicia su relato de los hechos explicando cómo «Augusto César Lendoiro y Germán Rodríguez Conchado acordaron realizar las cuentas anuales con alteración u omisión de la normativa contable vigente y los principios que la misma conllevaban, desfigurando así la verdadera imagen patrimonial de la sociedad».

Además, refleja el escrito que «dicho incumplimiento de la normativa era conocido», porque la auditora «les advertía de la infracción de la normativa contable y de las salvedades que iban a reflejar en el informe de auditoría, circunstancia que no hizo variar su proceder».

Mantenimiento

«Valoraciones conforme a criterios contables aplicados ‘‘ad hoc’’». Después de relatar cómo desfiguró la contabilidad en el ejercicio 2007-2008 (primero investigado), el ministerio público asegura que mantuvo en el tiempo las mismas irregularidades: «Se mantienen pues las valoraciones conforme a criterios contables aplicados ad hoc para evitar la aplicación del precepto mencionado (entrar en causa de disolución)».

Petición de archivo

Existen «ilicitos contables y mercantiles» pero falta cuantificar el daño económico. Después de detallar los numerosos «evidentes ilícitos» detectados «desde el punto de vista contable y mercantil» y de asumir que Lendoiro realizó una «confección mendaz de las cuentas» para evitar la declaración del concurso, el fiscal concluye que no ve delito porque durante la instrucción no se ha «determinado económicamente» el perjuicio causado a la sociedad o a los accionistas. Además, también explica que no ha quedado suficientemente probado que el investigado se hubiera beneficiado económicamente de la manipulación de las cuentas.

Lo que el fiscal no cuenta

Fernando Hidalgo

Según el fiscal, Lendoiro ha mentido a los accionistas y a todo el deportivismo. Lo ha hecho a sabiendas, cometiendo ilícitos contables y mercantiles. Pero no hay delito porque según él y la jurisprudencia que cita, no está acreditado que hubiera perjudicado al club o a sus accionistas económicamente, que hubiera querido hacerlo y que además él se hubiera beneficiado personalmente de sus mentiras.

Lo que no cuenta el fiscal es que:

  1.  Si Lendoiro no hubiera mentido en las cuentas, el club habría entrado en causa de disolución y también debería haber entrado en concurso de acreedores ya en el 2007. Y si eso hubiera sucedido a estas alturas el Deportivo estaría saneado y no se encontraría con una desventaja de años con respecto a otros clubes como, sin ir más lejos, el Celta, que no tiene deuda y acumula patrimonio.
  2.  Si el expresidente del Deportivo no hubiera convertido las cuentas del club en una gran mentira, es más que probable que desde la temporada 2007/2008 no hubiera podido seguir al frente del club y habría dejado de ganar más de tres millones de euros por su sueldo y no habría podido dar empleo a sus familiares ni llevar un gran ritmo de vida a costa del club.
  3.  Si Lendoiro no hubiera mentido en las cuentas, el Deportivo no estaría pagando anualmente cantidades millonarias en impuesto de sociedades al no poder compensarlas con las pérdidas que durante años se ocultaron. En la junta del 2017, el club explicó que se pagaron ese año más de seis millones de euros de impuestos que se podían haber ahorrado.

Esto no lo ha dicho el fiscal del caso, pero cuestiones legales a un lado está bien que se sepa.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos
Comentarios

El fiscal asegura que Lendoiro mentía de forma intencionada en las cuentas