El proyecto de Las Palmas se caracteriza por una sólida defensa y la capacidad de rejuvenecer a sus estrellas
09 ene 2026 . Actualizado a las 21:09 h.Hacer a los jugadores grandes otra vez. Ese es uno de los eslóganes que podría definir el proyecto grancanario de los últimos años, al que Jonathan Viera y Jesé Rodríguez han ido regresando en distintos momentos para relanzar sus carreras. El equipo es en cualquier caso segundo, encaja menos de la mitad que el líder Racing (12 goles en contra por 28 de los santanderinos), pero también está lejos de sus datos en ataque: 25 goles a favor, por 43 de los cántabros.
Jesé y Ale García, artilleros
«This is where I long to be: La isla bonita» versaba uno de los grandes éxitos de los 90. Jesé, que también tuvo su etapa como cantante, está de vuelta por tercera vez en Gran Canaria, ahora desde el Johor FC, actual líder de la liga de Malasia.
El exjugador del Real Madrid vive un momento dulce tras un inicio complicado. Suma tres titularidades consecutivas, 177 minutos sobre el césped, cuando hasta la mitad de diciembre apenas había jugado 98. Además, en los últimos dos encuentros, ha anotado tres goles, colocándose a dos del máximo goleador del equipo, Ale García. El canterano, extremo por ambas bandas, se lesionó en el mejor momento y ha regresado antes de lo esperado. El técnico, Luis García también ha podido recuperar a otros atacantes, como el extremo Pejiño, que el año pasado estuvo cedido. Renace, que no es poco.
Defensa de Mármol
La zaga canaria es la mejor de la categoría. Es, por tanto, lo más destacable del equipo, y buena parte de culpa la tiene el rendimiento espléndido de Mika Mármol, central, que ya suena para equipos de Primera. Su compañero atrás, Sergio Barcia, canterano del Celta, ha triplicado su valor de mercado en Transfermarkt desde que llegó en verano, cedido desde el Legia.
Sumado a las intervenciones del joven pivote Amatucci, el Las Palmas presume de solidez e incluso de tener la capacidad de defender con la pelota, pues gana la posesión en la gran mayoría de los partidos.