El Deportivo corona su plantilla con refuerzos de dos grandes, Giménez y Casadó
TORRE DE MARATHÓN
El club pone la guinda a su mercado de fichajes tras sendos acuerdos con el Atlético de Madrid y el Barcelona para obtener las cesiones del central y el mediocentro hasta final de temporada
03 sep 2026 . Actualizado a las 10:53 h.La traca final que el Deportivo guardó para las últimas horas del mercado de fichajes, que se cerró anoche, se ha escuchado en todo el fútbol español. El conjunto coruñés ha pescado en dos grandes para poner el broche de oro a su plantilla. El defensa central del Atlético de Madrid José María Giménez y el mediocentro del Barcelona Marc Casadó vestirán la blanquiazul hasta el final de esta temporada en calidad de cedidos.
Y, en ambos casos, habrá opción de compra. El primero de ellos renovó su compromiso con el Atlético antes de arribar en Abanca Riazor, mientras que el azulgrana recalará con opción de compra de 30 millones de euros. No ha trascendido si ambas llegadas han supuesto coste económico para la entidad coruñesa, que se ha esforzado hasta hacerse cargo de parte de los sueldos de los dos, con importantes fichas en sus equipos de procedencia.
Los refuerzos de campanillas de Giménez y Casadó culminan el largo mercado que ha conformado la plantilla de Antonio Hidalgo. Con diez fichajes y doce salidas, el gasto y la complejidad de estas operaciones hablan de la ambición del retorno a Primera División.
El Dépor sacudió el esprint final de fichajes con la llegada del internacional uruguayo José María Giménez. Era el defensa de experiencia que el club coruñés pretendía para liderar el joven elenco de centrales que integran Noubi, Ede, Comas y Barcia. De 31 años, el jugador lleva muchas temporadas trasladando al campo el carácter y la idiosincrasia de Simeone. En las últimos tiempos, varias lesiones y la competencia en su puesto habían acortado sus minutos de juego. Este curso, aunque participó en dos de las tres jornadas, apenas jugó los minutos finales.
Marc Casadó no figuraba entre las preferencias de Hansi Flick para la actual temporada, pero sí encajaba en el opción deportivista por reforzar el mediocentro. El canterano culé, a punto de cumplir 23 años, llevaba todo el verano en la rampa de salida del Nou Camp, donde, entre otras maniobras, se contaba la segura salida del canterano para aliviar su maltrecha economía. En las dos últimas temporadas jugó 70 partidos y fue internacional absoluto en dos ocasiones.
Ahora Giménez y Casadó gobernarán la defensa y el centro del campo de un Deportivo que no se pone límite.
?? ???? ???? ??????? ?? ???????? ?? ?????? ???? pic.twitter.com/cmRrVfbgWO
— RC Deportivo (@RCDeportivo) September 1, 2026
José María Giménez: el guerrero uruguayo moldeado por las cicatrices del pasado
«Cuando está bien, es uno de los mejores o el mejor central que tenemos. Es muy fuerte en el juego aéreo, duro y difícil de superar». Así describió a José María Giménez de Vargas (Toledo, Uruguay, 1995) el que hasta ayer era su entrenador, Diego Pablo Simeone. Desde su llegada al Atlético de Madrid en abril del 2013, el central ha sido uno de los futbolistas predilectos del técnico porteño.
Vistiendo la elástica rojiblanca conquistó dos títulos ligueros (aunque en el primero casi no participó), una Europa League, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España. Un palmarés envidiable para un referente de una de las mejores etapas de la historia de la entidad madrileña, y que ha disputado tres mundiales y cuatro copas de América con Uruguay.
Las lesiones musculares han lastrado a Giménez en los últimos dos cursos, ya que se ha perdido 33 partidos (entre club y selección). A sus 31 años, todavía es joven para jugar al máximo nivel en el fútbol actual, por lo que A Coruña parece la plaza idónea para recuperar su mejor versión. Siempre se ha repuesto de los golpes, incluso cuando la vida lo llevó al límite.
«Ahora te toca a ti»
El camino de Josema hacia el fútbol profesional no fue sencillo. Una operación de riesgo de su padre y un embarazo adolescente, por el que casi deja de lado su sueño, marcaron su infancia.
?? ????? ?? ????????? ??? ???????? ?? pic.twitter.com/xxyhTb5dHe
— RC Deportivo (@RCDeportivo) September 1, 2026
Un año antes hizo su debut con el Danubio, equipo en el que se formó. El trabajo fue duro, pues tenía que coger dos autobuses diarios para llegar al centro de entrenamiento. Alcanzó el primer equipo pero, sin contrato profesional, su otra hermana se quedó embarazada con apenas 14 años. Giménez tomó una decisión: dejaría de jugar y buscaría un trabajo para hacerse cargo de su sobrino. Entonces, apareció el Atleti y su futuro dio un giro de 180 grados.
Aterrizó en Madrid con la mayoría de edad recién cumplida, aunque siendo ya un hombre. Sabedor de que estaba ante una oportunidad única, se agarró a ella. Lo hizo por su padre, que tras ser intervenido por un coágulo en el cerebro, le dijo: «Hijo, yo ya cumplí, ahora te toca a ti». Esas palabras lo convirtieron en el guerrero que acumula más de una década en Primera y que ahora defenderá la camiseta del Deportivo.
Marc Casadó: un perfil polivalente y organizador para la medular
«Juega como un veterano. No me dejo de asombrar de su madurez al verle jugar con esa confianza, esa seguridad y ese control de la situación». Así hablaba Luis de la Fuente sobre un Marc Casadó (Sant Pere de Vilamajor, 2003) que apenas llevaba partido y medio con la selección española absoluta. El centrocampista, que cumplirá 23 años en apenas dos semanas, ya ha sido internacional y ha gozado de protagonismo en el Barcelona durante las últimas temporadas.
Sabía el canterano culé que no contaba para esta temporada y, tras un verano de desencuentros y rumores, finalmente ha recalado en el Dépor y en Abanca Riazor. Escenario que no le es desconocido, después de presenciar con el filial del Barça el regreso del cuadro coruñés al fútbol profesional en mayo del 2024.
Marc, que no responde al estereotipo de futbolista moderno, creció en un Sant Pere de Vilamajor de poco más de 5.000 habitantes. «El día que empezó a gatear lo hizo cuando vio una pelota de espuma, para perseguirla. A los dos años tuvimos que quitarle todas porque chutaba a las paredes y, con su padre, decidimos hacer una bolita de papel de periódico con cinta aislante para que no nos destrozase la casa», recordó su madre en un reportaje del diario Sport. Hasta los cinco años no pudo jugar en el campo del Vilamajor y, con 13, se trasladó a La Masia. Maduró lejos de casa y convivió con la exigencia propia del fútbol de élite, una etapa que compartió con Luismi Cruz —juntos, de hecho, fueron las grandes estrellas de un clásico de la 22-23 entre el Barça Atlètic y el Madrid Castilla—.
??????? ?? ?? ??????????? ??
— RC Deportivo (@RCDeportivo) September 1, 2026
?? Marc Casadó reforza o centro do campo do Dépor.
Benvido, Marc! ?
?? Toda a información na nosa web ? pic.twitter.com/ed3jIBFNcF
Xavi le hizo debutar en Champions League aquella temporada y le dibujó como un jugador polivalente, con implicación y carácter. Pero no fue hasta la llegada de Hansi Flick cuando comenzó a ganar presencia en el primer equipo. Aprovechó la lesión de Bernal para hacerse un hueco en el once junto a Pedri y Olmo, pero la irrupción de De Jong le pasó factura. Casi 1.000 minutos de juego el curso pasado en la Liga, frente a los 1.623 de la 24-25.
Ahora, Marc llega a A Coruña para seguir desarrollándose en el campeonato español. Jugador de perfil organizador, aportará gran visión de juego para la medular blanquiazul.
José Ángel se desvincula y Eric Puerto jugará cedido en el Penafiel
Era un secreto a voces, pero no se oficializó hasta el último día de mercado. José Ángel Jurado y Eric Puerto no lucirán la camiseta del Deportivo esta temporada. El centrocampista sevillano, uno de los capitanes del equipo, se desvinculó del club coruñés; mientras que el guardameta jugará cedido este curso en el Penafiel portugués.
Por otro lado, el futuro de Arnau Comas no se despejó este martes. Sin embargo, el central podría salir del Dépor en los próximos días a alguna de las ligas que tengan el mercado abierto, dado el excedente de centrales en el club.