José Manuel Figueroa evita censurar al alcalde en el balance de gestión del principal grupo de la oposición. El regidor hizo lo mismo el día anterior
03 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde Abel Caballero hizo el martes un balance triunfalista de una gestión municipal de siete años, algo que no llamó la atención. Tampoco que después de su larga intervención no hubiera la menor crítica al grupo mayoritario de la oposición. Amabilidad por amabilidad, ayer José Manuel Figueroa, portavoz del PP, le devolvió el cumplido y en su valoración de la situación municipal dejó de lado la existencia de un gobierno socialista y de una oposición popular.
Lo que en otra situación sería un hecho sorprendente, en julio del 2104 en Vigo prácticamente ha pasado desapercibido. Desde hace unos meses, dos partidos enfrentados desde hace décadas y que hasta ahora se dirigían acusaciones, improperios y descalificaciones de forma habitual, han pasado a ser socios de facto aunque el gobierno mantenga en exclusiva color socialista.
Pese a ello, ambos partidos han patentado en la esfera local una coexistencia pacífica que hace difícil descubrir la posición de cada cual y de manera especial la ubicación del PP, que con 13 concejales es el grupo mayoritario y pese a ello apoya a un PSOE con 11 ediles.
Cortesía opositora
Solo así puede entenderse que los populares hagan balance del último año sin comentar la gestión del gobierno, pese a que su misión prioritaria es fiscalizarla. Defienden su pacto con Caballero, destacan el compromiso inversor de las administraciones en Vigo y resaltan la defensa que están realizando del partido judicial de Vigo. Y punto.
Cuando no queda más remedio que censurar el rechazo de los partidos de izquierda al nuevo hospital llega el momento del funambulismo. Figueroa alude a la fotografía de los del no, en referencia a la protesta del miércoles ante las obras del centro sanitario en Beade, olvidándose del pequeño detalle de que junto a los máximos dirigentes del PSOE (Gómez Besteiro), AGE (Iolanda Díaz) y BNG (Xabier Vence) estaba también el alcalde de Vigo con el que acaba de pactar el presupuesto del 2014 y al que no cita. Un documento que supuestamente desbloquea el nuevo hospital y que tendrá su continuación en el presupuesto del 2015.
A expensas de que el PP decida quien será su candidato municipal se hace difícil imaginar como se desarrollará una batalla electoral en la que sus dos principales contendientes mantienen un cada vez más reforzado pacto de no agresión. Aunque la decisión le tocará solo a Feijoo no se intuye que el presidente de la Xunta envíe a otro que no sea el autor de este pacto inimaginable a batallar electoralmente contra Caballero.
A lo más que se atrevió ayer Figueroa es a reclamar la paternidad de algunos de los proyectos materializados estos años, caso de los complejos de agua de Barreiro y A Florida, las dunas de O Vao e incluso el plan de humanizaciones. «Esa es la herencia que recibió el actual gobierno municipal y de cuya ejecución presume ahora el alcalde», razona el portavoz popular.
Y puestos a cuestionar los logros de Caballero, a lo más que llega es a atribuir a la Xunta y al Gobierno central «el resto de las obras y proyectos nuevos que se ejecutan en Vigo». Llegado a este punto, la supuesta clave de la actual entente PSOE-PP: «Ese fue uno de los motivos por los que decidimos, en este último año, que la ciudad avanzase con los votos del PP ante la evidente minoría en que quedó el alcalde».
Beneficios por llegar
Este pacto real, que ya ha alumbrado un presupuesto en vigor, fue producto según Figueroa, «de las condiciones que puso el PP para apoyarlo». A saber, menos impuestos (habrá que esperar al 2015); abaratar el recibo del agua (también en el 2015, sin que se sepa nada de un proceso que ya debía estar en marcha) o implantación del transporte metropolitano, un proyecto también pendiente para el 2015.
Tras acudir Figueroa la semana pasada en la Porta do Sol al acto propartido judicial que se cocinó en solitario Caballero, ante el disgusto de PSOE y BNG, ayer se apuntó el mérito de la posible marcha atrás de Gallardón. Asegura que el ministro le confirmó la llegada de un informe del PP vigués que defiende el partido judicial de Vigo «y nos anuncia que lo remitirá al secretario de Estado para su toma en consideración en el proceso de tramitación del