
Mouriño pide un acuerdo a Concello y Diputación para abordar la obra
28 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente del Celta desveló ayer que la reforma del estadio de Balaídos puede alcanzar los 22 millones de euros, una cantidad que solo podrá obtenerse si colaboran el Concello y la Diputación con el club, e incluso animó a la Xunta a participar. Mouriño facilitó una cifra que el alcalde lleva días evitando dar a conocer y que deja en evidencia que la aportación municipal para este año, 1,6 millones, es una parte mínima del total que se necesita.
El máximo dirigente del club se encuentra en medio de la eterna pelea entre el gobierno municipal y el provincial, incapaces de lograr un acuerdo sobre este proyecto. De hecho, desde hace un par de semanas se envían recados casi diarios por los medios de comunicación, pero ninguno da el paso de escribir o citar al otro.
«El Concello va a sacar a concurso en septiembre la reforma de la grada de Río. A partir de ahí, con el presupuesto encima de la mesa, es el momento de que nos reunamos Ayuntamiento, Diputación y Celta, y que decidamos cuánto va a poner cada uno, en qué plazos de y de qué manera», precisó Mouriño.
Pese a la insistencia del vicepresidente de la Diputación, José Manuel Figueroa, el alcalde Caballero se ha negado a convocarle aduciendo que no tiene ninguna solicitud, como explicó ayer. En un intento de desbrozar el difícil camino del acuerdo, Mouriño aseguró que «ambos han asumido un compromiso, no entre ellos sino con el Celta. El paso, por tanto, está dado y es convincente». Desde su punto de vista, es impensable que Ayuntamiento o Diputación den marcha atrás. «No lo veo», enfatizó.
Dos años de obras
El calendario que ayer esbozó Mouriño prevé dos años de obras que afectarán a gran parte del estadio. «Nosotros haremos en primer lugar Tribuna, menos la cubierta, y el Ayuntamiento la de Río. Después nos quedan las otras dos gradas para la segunda fase», que previsiblemente quedan abiertas a la colaboración de la Diputación.
La imagen interior del estadio va a cambiar sensiblemente ya que las otras dos gradas, Gol y Marcador, se van a acercar hasta cuatro metros del campo. «Estamos a la espera de que el arquitecto acabe el proyecto», confirmó el presidente del Celta.