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La firma viguesa equipará sendas barcazas para fondear turbinas generadoras de energía en aguas de Japón y Normandía
01 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La firma viguesa Ibercisa, especializada en el diseño y la fabricación de maquinaria naval de cubierta, implantará una segunda línea de montaje para mejorar los flujos de producción y atender nuevos pedidos. El director de la factoría, Roberto Rodríguez, explica que el proyecto implicará una reorganización de espacios que, por una parte, les permitirá ampliar la zona de calderería, soldadura y corte, «con lo que lograremos esa capacidad añadida de fabricación que necesitamos» y, por otra, mejorar la logística con una entrada más directa para los camiones. «La idea es realizar la obra el próximo año. Estamos con el proyecto y en septiembre solicitaremos los permisos».
Se refiere a la construcción de una nueva nave de 1.350 metros cuadrados en una parcela anexa a la actual, cuya inversión superará el millón de euros. En realidad, será una segunda ampliación, ya que en estos momentos están llevando a cabo una serie de reformas en las instalaciones para reubicar departamentos, instalar una segunda cabina de pintura, varias máquinas de procesado de chapa y un nuevo almacén. En este caso la inversión asciende a 600.000 euros.
La futura línea de montaje obligará a incrementar la plantilla, integrada ahora por 97 personas, al menos en un 15 %. Mucho más optimistas son las previsiones de cifra de negocio que manejan, ya que pasarán de los 26 millones de este ejercicio a más de 35 en el próximo.
Roberto Rodríguez confirma que la cartera de pedidos, la mayor parte para clientes extranjeros, es abultada. «Trabajamos para compañías de 35 países y exportamos el 92 % de la producción», afirma.
Añade que montan una media de 240 máquinas al año en todos los segmentos de flota, desde offshore -«Ahora de capa caída por el precio del crudo»-, a oceanografía, remolque, dragados o pesca. De hecho, están participando del momento dulce que empieza a vivir esta última: «Acabamos de entregar las primeras máquinas eléctricas para dos arrastreros muy automatizados construidos en Dinamarca», señala Rodríguez, que explica que son barcos tan avanzados tecnológicamente que apenas llevan siete tripulantes, cuando los convencionales necesitan 35 personas a bordo. También han fabricado las máquinas para otro arrastrero ruso construido en Turquía, que está en pruebas.
Entre los proyectos en cartera figura la construcción de sendas barcazas dotadas con equipos especiales destinadas a fondear turbinas generadoras de energía eléctrica producida por las mareas en aguas especialmente movidas de Japón y Normandía.
Se trata de una iniciativa liderada por la irlandesa Openhydro, filial de la multinacional francesa DCNS, para la que ya trabajó en su día Ibercisa. «Es un reto tecnológico muy grande», asegura Rodríguez. Sobre las barcazas se montan varias máquinas que permiten bajar al lecho marino con seguridad las turbinas, de 1.000 toneladas de peso y con capacidad para generar 2 megavatios de potencia cada una. DCNS prevé fabricar unas 25 turbinas por año, lo que implica que van a necesitar nuevas máquinas para depositarlas sobre el fondo del mar. «Estamos hablando de zonas de mareas de más de 10 metros y de profundidades de 40», dice el director de Ibercisa.
Añade que en este momento están en «plena entrega» de 26 máquinas para amarrar buques en un puerto exterior de Brasil, que estará operativo a finales de año. Se trata de una zona de corrientes «brutales» con oscilaciones de marea de 9 metros, en la que los barcos no pueden atracar por sus propios medios.