El Sergas lleva a un almacén cientos de piezas sanitarias históricas sin un plan para exponerlas

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

Algunos elementos de la colección del Musavi: un equipo de compresión al vacío (izquierda), una báscula de precisión (derecha, arriba) y un equipo de radiología (derecha, abajo)
Algunos elementos de la colección del Musavi: un equipo de compresión al vacío (izquierda), una báscula de precisión (derecha, arriba) y un equipo de radiología (derecha, abajo) LA VOZ

Transfiere a una fundación el Museo Sanitario de Vigo y traslada la colección a un local del Rebullón que será derruido

31 mar 2023 . Actualizado a las 00:47 h.

El Servizo Galego de Saúde ha trasladado a un almacén del antiguo Hospital Rebullón cientos de piezas históricas de la sanidad de Vigo. Hay de todo: aparatos diagnósticos, bombas de anestesia, muebles, libros, documentos... Componen la colección del Museo Sanitario de Vigo, que el propio Sergas creó en el año 2016 y que en este momento no tiene ningún plan de futuro. El Sergas reconoce que no sabe qué hará con este museo virtual: si tendrá un espacio permanente para ser visitable, si el público podrá acceder de alguna manera, si se harán muestras temporales o si simplemente se conservarán las piezas en un almacén. En la web se puede visitar parcialmente este museo, pero no hay ningún espacio que conserve la memoria sanitaria de la ciudad.

Por ese motivo, el propio Sergas decidió crear el museo. Inicialmente se hizo un ingente trabajo de recopilación de donaciones, catalogación e inventariado de todas las piezas, así como su restauración. La recepción de donaciones sigue abierta y se ha incorporado alguna recientemente.

Algunos aparatos ya estaban en hospitales. La mayoría, no: pertenecían a herederos de médicos que los tenían conservados en algunos casos y almacenados en trasteros otros. Hay incluso piezas de las que no constaba ninguna referencia y hubo que hacer un trabajo de investigación para datarlas. Toda esa labor ya existe. Hay más de 2.000 piezas inventariadas y catalogadas, y su estado de conservación —ahora— es bueno.

Esa dispersión de la memoria sanitaria se centralizó al crear el Musavi. La primera exposición se organizó en octubre del 2017. Todavía hoy, en el vestíbulo del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y junto al área de radiología pueden verse dos pequeñas muestras. Pero internamente, el Sergas no tenía claro cómo gestionarlo desde antes de la pandemia, pues apenas se hicieron nuevas actividades abiertas al público.

Hasta ahora, el material se hallaba almacenado en un local del Cunqueiro de unos 500 metros cuadrados, que no tenía uso. Pero ahora hace falta. El local está ubicado cerca de las urgencias pediátricas y de radiología y en él se va a crear el llamado centro de crisis 24 horas, un dispositivo de atención a víctimas de violencia sexual que la ley de garantía integral de la libertad sexual (la del solo sí es sí) obliga a crear en todas las provincias, financiado por el Ministerio de Igualdad y gestionado por cada gobierno autonómico.

El aparataje antiguo ha sido trasladado a un local del Rebullón. En este complejo se va a crear un centro de cuidados intermedios para personas mayores que han sido operadas, una residencia y una escuela infantil. También se va a ampliar el centro de salud. El espacio donde se almacena ahora la colección del Musavi será derruido, previsiblemente, de modo que la historia de la sanidad de Vigo tendrá que seguir peregrinando.

En paralelo, el Sergas ha transferido el Musavi. Este museo virtual estaba dentro del ámbito de gestión del área sanitaria de Vigo, el ente del Sergas que se ocupa de los hospitales y centros de salud. En los últimos días, se acordó su transferencia a la Fundación Biomédica Galicia Sur, según confirma una portavoz del Sergas. Esta fundación es la que gestiona el instituto de investigación sanitaria con el mismo nombre y tiene capacidad para contratar. Su función no es asistencial, como la de los hospitales. Desde ahora tendrá que gestionar también el museo.

Pero no está claro si tendrá un espacio físico. En el plan funcional con el que el Sergas licitó el proyecto del centro integral de salud Olimpia Valencia —el que se va a hacer en los antiguos juzgados— figura que el centro de salud Nicolás Peña sería cerrado y sus profesionales, trasladados. Ese dispositivo, ubicado dentro del recinto del hospital del mismo nombre, se dedicaría a varias funciones, entre ellas, a albergar la sede del Musavi. Así lo plasmó el Sergas en un documento oficial. Pero ya no está claro que ese plan vaya a mantenerse.