Caballero acusa a la Xunta de «negligencia e ineptitud» por no cambiar en tres años dos válvulas clave en Eiras

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El alcalde asegura que el mantenimiento es competencia autonómica desde 2023 y da dos días de plazo para arreglar la avería. El Gobierno autonómico asegura que el Concello no le permitió acceder al sistema hasta este año

13 nov 2025 . Actualizado a las 00:59 h.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha replicado a la advertencia de la Xunta sobre el riesgo de corte de agua en la ciudad y su área metropolitana por el deterioro de dos válvulas en la presa de Eiras. Según afirmó, la administración autonómica es la responsable del mantenimiento de las instalaciones desde enero de 2023, cuando el Concello entregó las llaves y firmó un convenio de cesión. «Le entregamos la gestión íntegra hace tres años y no fueron capaces de sustituir dos válvulas que valen 50.000 euros cada una», manifestó.

Caballero insistió en que el acuerdo firmado establece que la operación corresponde a Aqualia, pero la conservación y mantenimiento son competencia de Augas de Galicia. «¿A qué esperan para cambiarlas?», preguntó. Aseguró que el Concello está invirtiendo más de un millón de euros en la conducción hasta Vigo para evitar fugas, mientras la Xunta no ha acometido una obra que, según dijo, tarda cuatro meses.

El regidor negó además que se hayan puesto obstáculos al acceso de los técnicos autonómicos, como denunció la conselleira Ángeles Vázquez. «Que digan quién obstaculiza, que den los nombres, porque los llevaremos a los tribunales. Es falso», subrayó. A su juicio, la Xunta pretende desviar responsabilidades por no haber actuado a tiempo: «Siempre mintiendo. No quieren cambiar las válvulas y quieren echar la culpa al Ayuntamiento».

Caballero anunció que da dos días de plazo para que la Xunta inicie la sustitución. Si no lo hace, «las encargará Aqualia y las cambiaremos nosotros». Añadió que, en ese caso, pedirá la reversión de la presa de Eiras al Concello por «ineptitud y negligencia» de la Xunta, y concluyó acusando al Gobierno gallego de actuar «con antiviguismo».

Las acusaciones del alcalde de Vigo llevaron ayer a la Xunta a asegurar que aunque la sentencia le otorgó en el 2023 la responsabilidad del embalse de Eiras, no fue hasta este verano cuando pudo tomar posesión de la misma, ya que el Concello olívico apeló contra el fallo judicial inicial y recurrió los pliegos de la operadora de seguridad de la presa. Augas de Galicia señala que fue en junio de este año cuando se emitió una nueva sentencia que le da la razón a la Xunta sobre la titularidad del servicio en la presa, y es a partir de ese momento cuando los técnicos autonómicos «pueden llevar a cabo su trabajo de manera exhaustiva y completa», inspecciones de las válvulas incluidas. La Xunta indica que es en ese momento cuando descubre deficiencias en dos de las cuatro válvulas, elementos que Augas de Galicia mantiene que seguían siendo manipuladas desde el Concello de Vigo en ese momento «porque se había arrogado en exclusiva la competencia para operarlas, algo que había venido haciendo de forma habitual», puntualizan desde la Xunta.

En su propia defensa, la Administración autonómica mantiene que desde el consistorio nunca se trasladó a la Xunta la existencia de problemas en las válvulas que abren el suministro de agua a Vigo y su área. Por último, insiste el departamento de Medio Ambiente que el Concello «interpuso sistemáticamente obstáculos a la empresa operadora, impidiéndole el acceso a la zona de las válvulas». La Xunta urge de nuevo al gobierno local a mantener de manera urgente una reunión para solventar los problemas detectados y no poner en peligro el suministro de agua a una población próxima a las 400.000 personas.