La ruta tradicional y la de la costa suman 150.000 peregrinos y se acercan cada vez más al Francés
01 sep 2026 . Actualizado a las 01:27 h.La historia dice que la peregrinación a Compostela se hace mayoritariamente por la ruta jacobea que arranca en Francia, aunque muchos la empiecen en realidad en Roncesvalles o Sarria. Pero algo está cambiando a marchas forzadas. El Camino suma cada vez más adeptos desde Portugal. De los 387.701 que han llegado a la capital gallega en los primeros ocho meses del año, 151.180 han escogido el trazado tradicional por Tui o su variante por la costa. Son casi cuatro de cada diez y dejan a estas dos rutas a poco más de 14.000 viajeros del Camino Francés, que computa 165.850 en el mismo período.
Los dos itinerarios que salen de tierras lusas crecen, aunque el de la Costa lo hace a un ritmo sensiblemente mayor. El tradicional acumula 77.770 peregrinos, un 13 % más que en los ocho primeros meses del 2025, mientras que por el del litoral, que sube desde A Guarda hasta Baiona y cruza Vigo, han llegado ya 73.410, un 25 % más.
El verano ha reforzado esta tendencia. Desde el 1 de julio hasta el 28 de agosto, el Portugués registró 28.670 peregrinos, un 11 % más, pero la subida es todavía mayor en la Costa con 12.395 caminantes en julio, un 28 % más, y 13.358 en agosto, un 35 % por encima del año pasado.
También hay diferencias en el perfil de quienes van en busca de la compostelana. En el Portugués, los extranjeros representan el 64,71 % y los países con mayor presencia son Portugal, Italia y Estados Unidos. En el de la Costa, el porcentaje de extranjeros alcanza el 80,50 %, siendo Estados Unidos, Italia y Alemania las principales nacionalidades. Los españoles son el 35 % en el Portugués y el 19 % en el de la Costa.
Vigo también tiene un papel destacado en el crecimiento del Camino por la Costa, pese a la falta de promoción y de señalización por parte del Ayuntamiento: 18.439 peregrinos han comenzado en la ciudad su recorrido este año, el 25,12 % del total de esta ruta. Solo Oporto, con 19.321, concentra más salidas. Y eso que la capital del norte luso tiene fuertes campañas para captar a turistas a través del aeropuerto de Sá Carneiro.
Las cifras actuales poco tienen que ver con lo que ocurría hace dos décadas. En el 2003, el primer año del que existen registros, apenas 3.297 personas recorrían el Camino Portugués. El de la Costa aún no era oficial y registraba una cifra ínfima: solo 229 peregrinos. Sin embargo, en el 2025, ambas rutas alcanzaron sus máximos históricos y todo apunta que en el actual ejercicio se batirán los récords.
La tendencia del Camino desde Portugal puede acabar haciéndolo líder. Roza el cielo..
«Vamos a la aventura, con el cortisol a tope»
El crecimiento del Camino Portugués por la Costa se refleja estos días en las calles de Vigo. El paso de peregrinos es constante. Muchos de ellos optaron por el litoral porque el parece una ruta más tranquila. Es el caso de María Amparo y Pepe, de Castalla (Alicante), que salieron desde Baiona. La primera etapa no les resultó especialmente dura y aprovecharon para conocer parte del entorno. «Hemos visitado Playa América, Panxón y luego hemos cogido una ruta alternativa por el río Lagares, en Vigo, para ir por el Camino más tradicional», explican. Ahora continuarán hacia Santiago disfrutando de «la compañía, el ambiente, la naturaleza y las vistas», lo que para ellos está siendo lo mejor de esta experiencia.
Vigo también recibe a algunos que hacen el Camino Portugués desde Tui. Es el caso de seis amigos de Ciudad Real: Sergio, Ramón, Daniel, Raúl, Daniel y Álvaro. Llevaban varios años queriendo hacer una ruta jacobea y finalmente se han decidido por la portuguesa porque les habían hablado bien del itinerario y disponían de pocos días. Caminarán hasta Compostela sobre la marcha y sin hospedaje reservado: «Vamos a la aventura. Ayer conseguimos alojamiento de milagro a última hora porque somos así de tirados. Vamos con el cortisol a tope», dice Ramón.
También hoy comienza su recorrido desde Valença do Minho una pareja, Álvaro y Sofía, de Valencia y Cuenca. Para ella será la primera vez, mientras que él es repetidor: «Me acuerdo mucho y quiero que ella lo disfrute», cuenta Álvaro. Han escogido estas fechas para evitar el calor y las aglomeraciones.