Un vecino de Nigrán pierde la batalla legal para convivir en su piso con un caniche
NIGRÁN
La junta de su edificio votó unánimente a favor de mantener la prohibición de tener animales de compañía en el piso, instaurada hace 16 años debido a unos «graves problemas» de convivencia
05 mar 2026 . Actualizado a las 00:37 h.Un vecino de A Ramallosa, en Nigrán, ha perdido la batalla judicial para tener a su perro de raza caniche en su piso porque la junta de propietarios de su edificio prohíbe la tenencia de animales de compañía en pro de una mejor convivencia, a excepción de los perros guía. El vecino llevó a juicio en marzo del 2024 a la comunidad de propietarios porque vio «abusiva» la medida y pidió a la Justicia que dejase sin efecto el acuerdo adoptado por la junta extraordinaria en diciembre del 2023 por el que se acordó mantener la prohibición de que él y su familia convivan con un caniche en su piso. También pidió el cese de cualquier medida llevada a cabo con tal propósito. La junta se basó en una norma interna del edificio aprobada en el 2010, antes de que el dueño del perro fuese el titular del piso, y todos votaron a favor de mantenerla a excepción del interesado. Todos los demás vecinos respetaron dicha norma desde el 2010.
El demandante es copropietario de la vivienda y argumentó que tal prohibición de convivir con un caniche era nula por constituir un abuso de derecho y ser contraria a la Ley de Bienestar de los Animales, que apoya que las mascotas estén integradas en el núcleo familiar. Añadió que el animal no causa molestias ni infringe las normas de convivencia.
La magistrada de la plaza número 2 de la sección Civil del Tribunal de Instancia de Vigo, en una sentencia del 16 de diciembre del 2025, da la razón a la comunidad de propietarios y le recuerda al dueño del animal de compañía que él ya conocía dicha norma y que, si quería cambiarla, debió haber acudido a los cauces ordinarios.
El implicado se fue a vivir al piso, que perteneció a sus padres, años después de que la junta votase y aprobase el acuerdo y su propia familia fue una de las que votó a favor de instaurar dicha prohibición hace 16 años. La jueza le recuerda que, en su día, los vecinos prohibieron tener animales por los «graves problemas de convivencia» y él ya lo sabía.