Los dueños se asesoraron con el historiador Suso Vila para abrir el negocio
02 sep 2026 . Actualizado a las 00:49 h.La terraza del Ultreia Café, un nuevo local que ha abierto este verano en el centro de Tui, es un pequeño viaje al pasado. Al entrar, las calles del municipio se pierden para dar paso a una finca que hace de refugio en pleno casco viejo. Lo que más destaca es un gran entramado de parras que dan sombra y uvas. Existen desde hace más de quinientos años. «O nome histórico do lugar segundo o Tumbo de San Domingos é Casa do Marco do Cemiterio, xa que era a vivenda que limitaba co vello cemiterio de San Xoán e logo de San Domingos. As hortas e as súas parras teñen máis de 500 anos, xa que aparecen nos documentos de foros xunto a unha vivenda que vai medrando ata o século XIX, que é a que vemos actualmente», explica el historiador Suso Vila.
Cuando Jorge García y su pareja descubrieron el local y conocieron su historia, decidieron contactar con Suso para entender cuán antiguo e importante podía ser todo. Ambos llegaron a Tui desde un pueblo de Baleares con la intención de comenzar un nuevo proyecto. «Encontramos esta propiedad y nos enamoramos. El jardín era increíble», cuenta García. Abrieron la puerta y «nos sentimos como Alicia en el País de las Maravillas», añaden.
La entrada de su local también tiene una gran historia, ya que mira al río y se encuentra en una posición estratégica. «Pechando a histórica horta, aínda se conserva parte da fortificación do século XVIII, a estacada de 1735 da que se conserva o banco (muro de cachote) e o pasadizo, a porta cara ao río. No século XIX sería un lugar lóxico para o contrabando na fronteira; de aí a xanela sobre a porta», explica Suso Vila. La orientación la convertía en un lugar clave para el estraperlo, una actividad muy normalizada y habitual en las dos orillas del Miño. «A porta está a amosar o que era o antigo camiño ao porto de San Xoán, vía que debería limparse e manterse no exterior baixo o miradoiro da Alameda», añade Vila.
«Cuando hablamos con Suso, nos pasamos dos horas. Resulta que esta puerta podía ser un trozo de la muralla del siglo XVIII», dice el dueño. Ahora, ellos han aprovechado esa entrada para dar lugar a un local concebido como un espacio familiar, donde los niños tengan un sitio seguro en el que jugar mientras los adultos toman algo. Durante este mes de agosto, además, aprovecharán para organizar noches temáticas y eventos especiales entre los muros de su finca histórica.
«Durante mucho tiempo, esta entrada pasó desapercibida. Ahora vuelve a tener una historia que contar y queremos hacerlo recuperando el espíritu más escondido de este jardín», escribían los dueños para anunciar el local. Para el historiador tudense, también es una muy buena noticia que hayan recuperado el edificio. Cuenta que había muchos vecinos que pasaban por ahí, pero que desconocían la finca y la historia que se escondía detrás de esa puerta. «Parabéns aos propietarios, xa que non só permiten coñecer un dos espazos históricos da cidade, senón que abren un novo negocio, algo que nunca é fácil nun lugar como Tui», les indicaba Vila.
El historiador indica que la finca y el entramado de parras también permiten bucear en el pasado agrícola de este tipo de edificaciones. Sus nuevos dueños tampoco descartan que en un futuro comiencen a producir su propio vino con las uvas de esa parra histórica. Un paso más en un sueño compartido que se inicia en Tui este verano.