Que me hablen del tiempo, por favor

Fernanda Tabarés DIRECTORA DE VOZ AUDIOVISUAL

YES

ISTOCK

10 ene 2026 . Actualizado a las 09:46 h.

En la radio entrevistan al alcalde de Molina de Aragón, que a pesar del nombre está en Guadalajara, lo que confirma que vivimos tiempos confusos. La percha informativa es el frío. Quince bajo cero marcaron los termómetros del pueblo, que es como nuestro Calvos de Randín, la Siberia galega, un lugar cuyo nombre ya resuena gélido, con un histórico de temperaturas imposibles a las que el cuerpo se enfrenta como si masticara cristales.

El de la radio habla con el alcalde de Molina de Aragón que parece un tipo sosegado y listo, o por lo menos suena así, libre de esos forros de impostura tan típicos de los políticos de ciudad. Se agradece muchísimo este tono, la verdad, justo mientras al otro lado del mar pasean a Maduro por Nueva York, de acá para allá. Eso sí que es insólito y no los grados centígrados de Molina que un día de 1952 descendieron hasta menos 28. A este alcalde le han caído muchas nevadas encima y habla con el aplomo inevitable de la naturaleza. Gestiona con una educación exquisita la curiosidad urbanita por el invierno, siempre al borde del visitante de un zoológico, y desliza que justo lo extraordinario es que cada año es menos invierno que el anterior. El periodista busca cosas fantásticas a las que aferrarse, el oficio vive de eso, pero nada sucede en la vida de los de Molina digno siquiera de un TikTok. Finalmente es eso lo que te atrapa, una conversación amable sobre los ciclos de la vida en la que parece escucharse cómo los copos caen mullidos sobre los sembrados.

Toca hablar de la nieve que llegó con el 2026 y que nos pone de buen humor y que nos da un tema de conversación que no molesta a nadie o que no molestaba hasta que el cambio climático nos separó y los negacionistas lo manejan como un detector de rojos.

Mientras pasean a Maduro por Nueva York y amenazan con hacer lo mismo en Cuba y Groenlandia quiero escuchar cómo hablan del frío en Molina y que la hija te escriba desde el tren porque también caen copos blancos en Medina y es como en las películas.