Cristina, que no se salió del guion en seis horas de declaración, se amparó en que hacía lo que le pedía Urdangarin porque confiaba en él y el resto lo desconocía o no lo recordaba
Doña Cristina se ha desvinculado de la gestión de Aizoon y ha reconocido que sabía que el rey había pedido a Urdangarin en 2006 que dejara los negocios relacionados con Nóos. La infanta ha respondido a las preguntas del juez Castro, del fiscal Anticorrupción y a las de la abogacía del Estado, pero no a las acusaciones
Sobre la posibilidad de que la hija del rey baje andando la cuesta del juzgado, Silva asegura que «son cuestiones de seguridad que no va a decidir ella»
A sus 46 años, el príncipe encarna el futuro de la monarquía y es el mejor valorado de la zarzuela, mientras que la infanta protagonizará este sábado el momento más amargo de la institución desde 1975