La Princesa de Asturias ha repetido en este mes varios modelos que había lucido en anteriores actos públicos. Volver a ponerse el mismo traje es totalmente lícito, siempre que no se haga en el mismo acto un año tras otro
Este congreso fue en su día un invento rutilante y sigue funcionando como un reloj, aunque la crisis esté ahí afuera: «tras los excesos viene el equilibrio», Adriá «dixit»