El ejemplar, descubierto en 1983 en Alemania, es una hembra primate que vivió hace 47 millones de años y que es considerada como un posible ancestro común a monos y seres humanos.
El conocimiento que los paleontólogos tienen de esta especie de dinosaurios se basa en dos grupos distintos de fósiles que datan del periodo Cretácico (hace entre 145 y 65 millones de años).
La supervivencia de este individuo hasta el final de la niñez constituye una evidencia de que estos homínidos no discriminaban a los bebés nacidos con patologías congénitas.