Saltar al contenido
Volver

Animales de compañía

Una nueva edad oscura

Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada

Soy cada vez más escéptico sobre el futuro de mi oficio. Esta afirmación puede parecer, a simple vista, de un pesimismo intolerable; pues, evidentemente, siempre habrá gente que escriba. Pero los ‘escritores’ que en el futuro triunfen serán aquellos que brinden a las masas entretenimiento sistémico. La literatura, como todas las demás artes, era alimento que el alma necesitaba, para no consumirse; pero lo que nuestra época llama ‘literatura’ no es otra cosa sino consumo de clichés sistémicos que consumen el alma y la obligan a ‘vivir con los tiempos’, que es la forma más envilecedora de esclavitud. La ‘literatura’ del futuro será –en consonancia con la falsa cultura que hoy todo lo invade, a modo de gas mefítico– una inmensa colección de baratijas y camelos producidos a destajo, a modo de ‘soma’ para masas cretinizadas a las que se inculcan los hábitos de ‘consumo cultural’ sistémico que en cada momento convengan. El objetivo es vaciar de fondo y sustancia la creación artística. Así, el esfuerzo del intelecto, en su afán por alcanzar una iluminación o epifanía, se convierte en evasión del intelecto, que buscará goces efímeros. Naturalmente, esta falsificación de la literatura producirá a su vez una subversión de las categorías estéticas e intelectuales; pues allá donde la pacotilla es entronizada, se desaloja (se repudia) el verdadero logro artístico o intelectual.

Aunque las editoriales lo nieguen o traten de maquillarlo, la gente lee cada vez menos, y esto se agiganta entre las últimas generaciones

Aunque las editoriales lo nieguen o traten de maquillarlo, lo cierto es que la gente lee cada vez menos; y este derrumbe de la lectura ... se agiganta entre las últimas generaciones. Ciertamente, la principal causa es la invasión de la tecnología, que ha colonizado por completo nuestras vidas y nos ha convertido en personas nerviosas, refractarias al sosiego y concentración que exige un buen libro e incapaces –para más inri– de reconocer su lamentable adicción. Pero una persona adicta a la tecnología, como la que es adicta a las drogas o a la pornografía, aún puede curarse; aunque, ciertamente, es muy difícil que lo consiga si se obstina en negar su adicción. Existe otra causa, sin embargo, concurrente en el deterioro de los hábitos lectores de la que nunca se habla, tal vez porque conviene mantenerla oculta.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Una nueva edad oscura

[]

Una nueva edad oscura