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PATENTE DE CORSO

Una historia de España (XXIV)

Arturo Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte

[En el capítulo anterior...] ... Con el resultado de que en Trento los españoles metimos la pata hasta el corvejón. O, mejor dicho, nos ... equivocamos de Dios: en vez de uno progresista, con visión de futuro, que bendijese la prosperidad, la cultura, el trabajo y el comercio -cosa que hicieron los países del norte, y ahí los tienen hoy-, los españoles optamos por otro Dios con olor a sacristía, fanático, oscuro y reaccionario, al que, en ciertos aspectos, sufrimos todavía. El que, imponiendo sumisión desde púlpitos y confesionarios, nos hundió en el atraso, la barbarie y la pereza. El que para los cuatro siglos siguientes concedió pretextos y agua bendita a quienes, a menudo bajo palio, machacaron la inteligencia, cebaron los patíbulos, llenaron de tumbas las cunetas y cementerios, e hicieron imposible la libertad.

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Una historia de España (XXIV)

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