Reinos de humo
La cesta inalcanzable
Hacía décadas que no se hablaba tanto de la cesta de la compra ni de la inflación. Antes de que entráramos a ese trozo de cielo sin turbulencias que llamábamos Unión Europea no había telediario que no dedicara sus minutos a hablar del precio del dinero y de los mercados de abastos. La vida estaba por las nubes y qué decir de los garbanzos, a los que Fraga convirtió tantas veces en el trending topic de la época, todavía en blanco y negro.
La crisis de las 'subprime' nos puso en nuestro sitio, un 35 por ciento más pobres de un día para otro
Uno de los signos de que aquella España empezaba a salir de la oscuridad es que, por fin, una generación de españoles no tenía que ... preocuparse por la escasez de la comida ni por su precio. Cuando la abuela contaba las historias de las cartillas de racionamiento y del estraperlo, los nietos levantaban las cejas asombrados. Nos pusimos a cambiar de casa, a comprar coches alemanes y a cargarnos de tecnología de consumo. Llegamos a sentirnos emperadores del mundo y comprábamos a manos llenas aquí y en los almacenes de Nueva York, hasta que la crisis de las subprime nos puso en nuestro sitio, un 35 por ciento más pobres de un día para otro.
Con todo, la comida se mantuvo a raya, hasta que, de nuevo, hace cuatro días nos dimos de bruces con el pasado: guerras en Europa, hipotecas por las nubes y cestas de la compra en las que el pollo y los yogures parecen comprados en tienda delicatessen. Leo en una encuesta reciente que el 84 por ciento de los españoles siente que la alimentación es el sector que más ha subido los precios y que la mitad ha tenido que cambiar sus hábitos de consumo alimentario. Vuelven los envases retornables y lo más in son los graneles, ¿se acuerdan? El eterno retorno.