Reinos de humo
Más listas
No sé qué va a ser de nosotros los normales. Hace unos años, si no salías en una lista de 'los mejores', no pasaba nada. Solo elegían a cincuenta de todo el mundo, con lo cual si no te seleccionaban te quedabas tan tranquilo en tus fogones. Pero ahora que hay más listas que perros descalzos, como no salgas bien situado en alguna, te entran ganas de dejar el restaurante y dedicarte a la canción melódica.
Ahora que hay más listas que perros descalzos, como no salgas bien situado en alguna, te entran ganas de dejar el restaurante y dedicarte a la canción melódica
No es que sean muy distintas, la verdad. Todas igualitas, con sus rankings elegidos con sistemas más singulares que los de Eurovisión y sus ... ceremonias de entrega, con más o menos glamour, según el pedigrí de los patrocinadores. A fuerza de quitarle singularidad a la de los ingleses, la primera que se inventó la categoría, han obligado a los influencers a tener que ponerle la coletilla de «el segundo mejor del mundo, según la lista tal o cual». Antes sonaba contundente. «El mejor restaurante del mundo»… como si de verdad lo fuera.
Ahora te puede pasar que salgas el decimosexto en la de los franceses, el cuadragésimo en la de los ingleses, el cuarto en la del americano rico y el sexto en la de los polacos. Y todavía vienen más. Hay algunos cocineros para los que estar en el 'candelabro' se ha convertido en el objetivo final. Se justifican diciendo que se esfuerzan porque les trae clientes, pero yo creo que, más que la plata, lo que les pone es la foto.
La grandeur de La Liste, con sus mil restaurantes, más los mediterráneos y las pastelerías, ha dejado cuantitativamente en nada a los 50 Best, que eligen cien del planeta Tierra, y luego otros tantos de Asia, América Latina, Oriente Medio… y el año que viene ampliamos. Menudo panorama.