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Pequeñas infamias

¡Cuerpo a tierra, que llega la realidad!

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Cuerpo a tierra, que llega la realidad… y nosotros a por uvas. Resulta un consuelo (y a la vez es bastante aterrador) comprobar que algunas pavadas patrias son incluso más enormes por ahí fuera. Como muestra, he aquí algunas perlas que publica estos días la prensa británica.

Veo, por un lado, que una tal señora Smith ha sido la primera persona en dar una alocución en su propio funeral y contestar a ... las preguntas de sus deudos. «Estamos muy sorprendidos con mamá, estaba guapísima y muy elocuente», explicaba entre lágrimas su hija Mara. Su otro hijo, que trabaja en inteligencia artificial en una compañía de Steven Spielberg y que es el artífice de tal prodigio de ultratumba, aseguró que, a partir de ahora y por un módico precio, cualquiera podrá emular a la señora Smith. Basta con que deje grabada previamente la respuesta a las preguntas que él o ella escoja en el menú que ofrece el invento. Por un monto adicional también se pueden dejar a los deudos consejos, advertencias o, directamente, echarles un rapapolvo. El finado en ciernes no tiene más que grabar lo que quiere dejar dicho y, voilà!, ya tenemos a papá, mamá o a tía Enriqueta echándonos la bronca desde el más allá mientras sus restos mortales reciben cristiana sepultura.

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