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PEQUEÑAS INFAMIAS

El dedo acusador

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Quizá la mayor bendición de vivir en un mundo mediático es la visibilidad que procura a causas, dramas e injusticias que de otro modo pasarían ... por completo inadvertidas. Gracias a los medios sabemos, por ejemplo, del sufrimiento de los afectados de hepatitis C, de la interminable historia de la violencia de género y de otras monstruosidades como la ablación de clítoris o el tráfico de órganos. Sin embargo, resulta que hasta el horror tiene fecha de caducidad en un mundo tan acelerado como el nuestro. Esta es la única explicación que se me ocurre para lo que está sucediendo con las víctimas de la talidomida.

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