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PEQUEÑAS INFAMIAS

Historias ¿con o sin kétchup?

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Una de las mejores sorpresas de ser abuela es descubrir un montón de cosas en las que no se reparó como madre. O por lo ... menos yo no lo hice; tuve a mi primera hija con poco más de veinte años y no estaba para descubrimientos sociológicos, bastante tenía con descubrir las increíbles sorpresas de la maternidad. Ahora, en cambio, con mi más descansado estatus de abuela enrollada, puedo dedicarme al que ha sido tradicionalmente el rol de los mayores y que me parece importante. Contar historias, servir de transmisora de la sabiduría y cultura popular. He descubierto así que, de la generación de mis hijas a las de mis nietos, se ha producido lo que ahora llaman un cambio de paradigma. Esto es, en la aceptación de ideas y creencias establecidas tradicionalmente.

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