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Pequeñas infamias

La cola del diablo

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Debe de ser verdad eso de que cuando el diablo no tiene nada que hacer, con la cola mata moscas. O, peor aún, le da por la maldad gratuita. Exactamente igual, por cierto, que nos pasa a nosotros, aventajados alumnos del príncipe de las tinieblas.

Schopenhauer explicaba de otra manera esta extraña particularidad de nuestra especie. Según él, el ser humano hace el mal por instinto de supervivencia, pero, cuando ... la tiene asegurada y sus necesidades cubiertas, acaba haciendo el mal por tedio. Es el caso, por ejemplo, de todas esas monstruosidades gratuitas que vemos en Internet: niñas que vejan y agreden a compañeras para luego subirlo a Instagram y hacer unas risas. Adolescentes (y no tan adolescentes) que se reúnen en manada para golpear hasta la muerte a alguien que ni siquiera conocen…

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