Saltar al contenido
Volver

Pequeñas infamias

Mucho más que buenas maneras

Carmen Posadas

Carmen Posadas

The Economist se hacía eco no hace mucho de una tendencia que cobra cada vez más adeptos en los países anglosajones y también en China: el interés por los buenos modales. Sí, como lo oyen. Puede que el mundo esté cada vez más lleno de personas que eligen comportarse como energúmenos, pero, quizá como reacción, al mismo tiempo proliferan los gurús de la etiqueta, que ganan fortunas explicando cómo debe uno actuar en sociedad. Y no, no se trata de enseñar a empinar el dedo al tomar té (una cursilada, dicho sea de paso), ellos sostienen que conocer las reglas que rigen en cada cultura refuerza la confianza en uno mismo, al tiempo que transmite empatía, cercanía y, por tanto, facilita las relaciones en los negocios y también en la vida personal. Sara Jane Ho, joven china que ha convertido su programa de Netflix en uno de los más vistos del gremio, argumenta que, lejos de ser algo del pasado, las buenas formas son un modo inconsciente y muy directo de llegar al corazón de otros.

Hasta los animales tienen sus rituales v protocolos que les permiten desde aparearse a mantener a raya a un adversario

Al fin y al cabo (y esto no lo dice Ho, sino yo), hasta los animales tienen sus rituales y protocolos que les permiten desde ... aparearse a mantener a raya a un adversario. Siempre me ha encantado leer libros de buenas maneras. Los hay divertidísimos, como el Juanito, que allá por finales del XIX abría los ojos del muchacho «a la armonía en la instrucción con el recreo que proporciona fecundos resultados, tanto morales como intelectuales». También tiene su lado descacharrante la biblia de los buenos modales, el Debrett's Etiquette and Modern Manners, que hasta hace unos años aconsejaba qué había que hacer si, en una elegante residencia campestre, coincidía uno camino del cuarto de baño a altas horas de la madrugada con un obispo (y la respuesta a esta inquietante pregunta es llamarle 'your grace' y dejarle pasar primero). El Debrett se reedita ininterrumpidamente desde 1769 y en cada edición incorpora nuevas reglas.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Mucho más que buenas maneras

[]

Mucho más que buenas maneras