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PEQUEÑAS INFAMIAS

El tiempo, ese gran escultor

Carmen Posadas

Carmen Posadas

Hace unas semanas murió Mercedes Salisachs, una persona a la que yo admiraba mucho. Líbrenos Dios de la hora de las alabanzas, dice siempre un ... amigo mío. Ya se sabe, ellas, tan cicateras, llegan, por lo general, cuando uno ya no está para disfrutarlas. Espero, sin embargo, que el tiempo, que pone a cada uno en su sitio, le otorgue pronto lo que se le negó en vida, es decir, reconocer en ella a la gran escritora que siempre fue. Son extraños los prejuicios y los hay de signos muy opuestos. Los más comunes son los que suscita una persona que pertenece a alguna minoría poco valorada o que produce recelo por la razón que sea. El cantante Sammy Davis Junior, por ejemplo, era el perfecto compendio de ellos. Soy pobre, negro y judío reía él. Solo me falta ser gay para el póker de ases . Yo podría haberle dicho que le faltaba también ser mujer, ese sí que habría sido el repóker perfecto.

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