Saltar al contenido
Volver

Pequeñas infamias

Tiempos recios

Carmen Posadas

Carmen Posadas

No es que quiera que se les atraganten las gambas de chiringuito ni tampoco el Aperol del aperitivo, pero ¿no tienen la impresión de que el mundo está cada vez más en manos de chalados? Sin entrar en detalles de orates patrios que, al grito de «¡Gilipollas el último!», compiten por ver quién se carga más instituciones del Estado, en el resto del planeta se cuecen iguales (o aún más inquietantes) habas.

Lo que hemos vivido durante más de 60 años es un espejismo, una excepción, y no la norma en lo que a conducta humana se refiere

Entre la megalomanía criminal de Putin, la conducta genocida de Netanyahu –amparada, dicho sea de paso, por el sentido de culpa de los mandatarios de ... los países más avanzados–, las bravuconadas infantiloides y aterradoras de Kim Jong-un o las arbitrariedades cada vez más flagrantes de otros muchos sátrapas de esta o aquella ideología extrema, milagro es que no se haya producido ya un incidente –o error humano– que propicie a saber qué armagedón.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Tiempos recios

[]

Tiempos recios